Bernabé López. catedrático de historia del islam contemporáneo / UAM

"Al Gobierno español sólo le preocupa que el Gobierno marroquí no esté enfadado"

  • El catedrático y arabista analiza los últimos acontecimientos en Marruecos, las protestas en la región del Rif y los problemas de este verano en la frontera de Ceuta y de Melilla

Bernabé López resalta la importancia de Ceuta y Melilla como "polos de desarrollo y no focos de contrabando". Bernabé López resalta la importancia de Ceuta y Melilla como "polos de desarrollo y no focos de contrabando".

Bernabé López resalta la importancia de Ceuta y Melilla como "polos de desarrollo y no focos de contrabando".

Bernabé López es catedrático de Historia del Islam Contemporáneo de la Universidad Autónoma de Madrid, es arabista y un experto en los países musulmanes, pero en especial un observador y estudioso de Marruecos. Es una de las voces, y de las firmas, más autorizadas para comprender el Marruecos actual.

-En alguna ocasión ha escrito que Marruecos debía haber otorgado una suerte de autonomía, una regionalización más avanzada, a la región del Rif. ¿Cree que esto hubiese impedido el movimiento del Hirak?

El levantamiento en el Rif obedece, en parte, a la falta de desarrollo de la ley de autonomía para esta región"La omnipresencia de yihadistas marroquíes en muchos atentados interpela directamente a Marruecos"Lo que se debe fomentar es el control y formación de los imanes por parte de las federaciones de la Comunidad Islámica de España"

-La cuestión de la autonomía rifeña viene de antiguo. En septiembre de 1925, al tiempo del desembarco de Alhucemas, Clemente Cerdeira, tangerino e intérprete del Protectorado Español en Marruecos, traducía Apuntes para la historia del Rif, del estudioso francés Edouard Michaux-Bellaire, y comentaba en sus notas al margen que el Rif, "dado su carácter especial, razones etnográficas, históricas, económicas, políticas, etc., pudiese gozar de un régimen especial de preferencia, concediéndole una libertad o independencia gubernativa de carácter interior, es decir, circunscrita al gobierno de su territorio por sus mismos habitantes", y enmarcada dentro del Protectorado. No se hizo entonces, y la cuestión ha permanecido latente desde entonces. Cuando la independencia de Marruecos en 1956, el régimen de Rabat se impone al Rif con sus gobernadores y caídas, ignorando la especificidad de la región. Dos años más tarde se produce una rebelión que fue aplastada a sangre y fuego por el príncipe Hassan y el Ejército Real, que supuso el desencuentro con la región durante toda la vida del monarca. En 2014 se aprobó una ley de regionalización avanzada que no abrió perspectivas eficaces para ofrecer autogobierno a regiones con especificidades como el Rif. En cierto modo el Hirak es la respuesta por esa falta de eficiencia de la ley.

-El rey Mohamed VI ha tenido otra relación con esta zona del norte de Marruecos, tiene una de sus residencias allí. ¿Esto no ha sido percibido por la población?

-En octubre de 1999, a los pocos meses de acceder al trono, Mohamed VI hizo un viaje al Rif, a Alhucemas concretamente, encontrándose con familiares del viejo caudillo Abdelkrim el Jattabi. Fue un síntoma positivo de reconciliación, cerrando el paréntesis abierto por su padre 40 años antes. Pero fue sólo un gesto. En los 18 años de reinado de Mohamed VI, el Rif sigue siendo una región subdesarrollada, estigmatizada, arcaizante, con un enorme índice de paro y una de las tasas mayores de emigración del país. Además, en 2004 sufrió un devastador terremoto del que la población no guarda un buen recuerdo de la actuación de las autoridades.

-En el último año se ha venido observando en las costas andaluzas algo que no sucedía desde hace más de una década: la llegada en pateras de migrantes marroquíes. Sí se mantuvo el flujo de migrantes subsaharianos, pero no de jóvenes marroquíes. ¿Cree que tiene esto que ver con las revueltas y posterior represión?

-La crisis económica de 2008 en España mandó una señal de alarma a través de los inmigrantes marroquíes de que nuestro país no era ya, en ese momento, el Eldorado que se pensó en los años 90. No tengo la estadística del origen de los marroquíes llegados en pateras a las costas andaluzas para poder asegurar si la presencia de rifeños es lo suficientemente significativa como para ponerla en relación con los sucesos del Hirak. Es cierto que algunos jóvenes de la región han llegado a pedir asilo político en España, alegando la represión que el movimiento ha tenido. Pero por las informaciones de que dispongo es sólo una minoría.

-¿Realmente, las condiciones son tan malas en este territorio? Lo que sí he percibido en los últimos años (es una percepción personal) es el gran desarrollo, por ejemplo, que tiene Tánger y sus alrededores.

-Tánger es la capital de la nueva región que engloba las provincias de Tánger, Tetuán, Larache, Chauen y Alhucemas. De siempre, Tánger ha sido lugar escogido por los rifeños para la emigración interior en épocas de hambruna (el escritor Mohamed Chukri fue uno de esos emigrados a Tánger en los años 40), pero su desarrollo se ha hecho en detrimento de las otras provincias de su región. Es hacia Tánger hacia donde van las inversiones extranjeras, es en Tánger donde se desarrollan las infraestructuras, mientras provincias como Alhucemas están sin industria, con una agricultura empobrecida en razón de la aridez del suelo, y donde la explotación del mar no ha promovido un desarrollo que en otro tiempo, aunque modesto, tuvo, donde el cultivo del kif sólo beneficia a una minoría. Son los emigrados en Bélgica, Holanda, Alemania, Francia y España los que mantienen a la región con sus remesas.

-El movimiento en el Rif no se declara independentista, pero en las manifestaciones sí se han visto banderas de la antigua república rifeña. ¿Hay algo latente en ellos?

-La bandera de la república rifeña que Abdelkrim el Jattabi creara en los años 20, con su propia moneda y Gobierno, es más un símbolo identitario y reivindicativo que un emblema independentista. Yo creo que nadie se reclama independentista en la región aunque sí, algunos, autonomistas. Pero pienso que desde el interior de Marruecos se ha querido acusar al movimiento de independentista para desacreditarlo.

-¿Cuál ha sido la actitud del Gobierno español? Da la impresión de que ha habido colaboración total con las autoridades marroquíes, ni siquiera ha sido un conflicto que haya tenido mucho eco social en nuestro país, a pesar del pasado común en la zona.

-Al Gobierno español lo único que le importa es que Marruecos no esté enfadado con España y poco se ha mediado para que una situación, que se ha prolongado durante casi un año encuentre, vías de resolución.

-La relación de España con Marruecos es complicada. Hay una suerte de seguidismo de sus políticas a cambio del aseguramiento de la seguridad contra terrorista. ¿Vienen de ahí los silencios?

-Desde luego que los silencios vienen en parte de ahí, pero sobre todo del papel de gendarme que Marruecos viene ejerciendo en el control de la emigración magrebí y subsahariana.

-El ministro del Interior de Marruecos ha pedido a su homólogo que controle, o les deje controlar, a los imanes en España, a raíz de los atentados de Barcelona y Cambrils. ¿Hay una competencia entre los países musulmanes por controlar las mezquitas en España?

-Hay, efectivamente, interés por parte de los países musulmanes que tienen ciudadanos emigrados en diferentes países de Europa en controlarlos. Se trata de un control más ideológico y político que religioso. He ahí el problema, que con el pretexto de ese control, los regímenes busquen colaboración española para una purga de carácter político. Se debe, por el contrario, controlar la buena formación de los imanes por parte de las Federaciones que componen en España la Comisión Islámica de España. Después del 11-M en 2004, recordaba yo en un artículo que era necesario elevar el nivel de formación de los imanes y para ello se habían hecho propuestas interesantes como la del islamólogo Mohamed Arkoun, que propuso a diversos estados europeos la creación de "una escuela nacional de estudios islámicos abierta a todos los ciudadanos bajo la égida del Ministerio de Educación", a manera de las facultades de Teología. En este sentido, la Fundación Pluralismo y Convivencia, creada por el Ministerio de Justicia español en 2004 para el apoyo de las religiones minoritarias, organizó cursos de formación y debate interreligioso para imanes que, una vez llegado el PP al poder, quedaron totalmente olvidados.

-En los dos grandes atentados que nuestro país ha sufrido hay una huella marroquí: en ambos, los terroristas procedían de allí. ¿A qué se debe? ¿Hay un problema de integración en España o de fascinación entre una parte de la población joven por el Daesh?

-No sólo en los atentados en España, sino en muchos otros de los que en los últimos años se han producido en Europa la presencia de marroquíes es constante. Es indudable que la omnipresencia de yihadistas nacidos en Marruecos o cercanos a ese país interpela a Marruecos, a la educación de sus ciudadanos, desgraciadamente bajo mínimos en las últimas décadas. Hoy Marruecos reacciona, y el nuevo ministro de Educación adopta medidas de choque para mejorar el nivel y calidad de la enseñanza. Pero es un tema que llevará tiempo. No debe olvidarse que no sólo es un problema de educación, sino de desigualdades de condiciones de vida, de la precariedad en que se vive en muchos barrios y pueblos de Marruecos, la que mueve a radicalizaciones. Internet y las cadenas por satélite de países retrógrados del Golfo que difunden una visión arcaizante y fanática del islam, cumplen un papel de sustitución en quienes tienen una formación débil.

-¿Son para tomarse más en serio las últimas referencias a Al Andalus en boca de comunicados del Daesh?

-A mi juicio es más retórica que otra cosa. Sólo algunos fanatizados pueden tomarse al pie de la letra esas referencias a una realidad histórica tan del pasado.

-No sé si tiene una opinión personal sobre lo sucedido en la frontera de Ceuta estas semanas pasadas. ¿Está sobrepasada España?

-Si se refiere a la muerte de varias porteadoras en los últimos meses, creo que es un asunto muy serio y grave, sobre el que habría que adoptar medidas con urgencia. La visión de las avalanchas producidas por pescadores en río revuelto produce espanto. Las condiciones en que transportan las mercancías estas mujeres son absolutamente inhumanas. No es aceptable la complicidad de cuantos dejan que el comercio se haga en esas condiciones. Las ciudades de Ceuta y Melilla deberían ser polos de desarrollo para su entorno y no focos de contrabando. En ello sería obligatorio un diálogo franco entre España y Marruecos que juegan al avestruz ignorando los polvorines que se incuban en ambas ciudades.

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