Grande-Marlaska cita a Trillo y a Bono para testificar sobre el Yak-42

  • El juez de la Audiencia Nacional cita a los dos ex ministros de Defensa a declarar como testigos en la causa que investiga la contratación del avión que se estrelló en Turquía en mayo de 2003

El juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska ha citado a los ex ministros de Defensa Federico Trillo y José Bono a declarar como testigos en la causa en la que investiga la contratación del avión Yak-42 que se estrelló en Turquía en mayo de 2003.

Así lo han informado fuentes jurídicas, que han añadido que aunque la citación es para el próximo 14 de febrero, el magistrado -que había archivado la causa el pasado mes de junio, pero al que la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ordenó el pasado martes seguir investigando- ha dado a los dos ex ministros la posibilidad de declarar por escrito.

Quienes tendrán que acudir obligatoriamente a la sede del tribunal son otras cinco personas citadas para el día anterior como testigos, a petición de la asociación de familiares de los 62 militares fallecidos en el accidente del Yak-42.

Entre ellos figuran el ex jefe del Estado Mayor del Ejército, Luis Alejandre Sintes; el ex general jefe del Estado Mayor Conjunto (EMACON) Juan Luis Ibarreta -que en febrero de 2002 había firmado con la agencia de la OTAN llamada NAMSA el contrato del avión- y el máximo responsable del Mando Aéreo de Levante en la fecha del accidente.

Los otros dos citados son el comandante Antonio Bendada, que recibió el correo electrónico que le remitió el comandante Ripollés, luego fallecido en el accidente, denunciando las condiciones del vuelo, y el teniente coronel Javier Marino González, auditor del informe relativo a la misión llevada a cabo por las tropas españolas en Afganistán del 25 de marzo al 5 de abril de 2003.

Las diligencias acordadas hoy por Grande-Marlaska responden al auto en el que, el pasado martes, la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional consideró que el juez se precipitó al archivar la investigación sobre el accidente del Yak-42 en la parte relativa a la contratación del avión y le ordenó que siga investigando para el completo esclarecimiento de los hechos.

En su resolución el tribunal sostenía que la seguridad del vuelo en el que fallecieron los 62 militares cuando regresaban de Afganistán el 26 de mayo de 2003 estaba "seriamente comprometida" por varias carencias que deben ser investigadas para depurar las eventuales responsabilidades, ya que "nadie de los obligados a ello" actuó para corregirlas a tiempo y evitar el siniestro.

La Sala estimaba así los recursos presentados por los familiares de los militares fallecidos contra la decisión de archivar la investigación tomada por Grande-Marlaska el pasado 1 de junio y le ordenaba reabrir la causa para depurar, en su caso, "las responsabilidades en que pudieran haber incurrido los presuntos responsables por omisión de la diligencia y control debidos".

Destacaba también la Sala, concretamente, la necesidad de que se investigue judicialmente el hecho de que "personas que pudieran resultar responsables" del Ministerio de Defensa tuvieran conocimiento de las circunstancias penosas "y en ocasiones ciertamente peligrosas" en las que viajaban los militares "sin que pese a ello se hiciera lo necesario para disminuir el riesgo".

El tribunal llegaba a calificar de "vuelo ilegal" el Yak-42 y pedía que se constatara si existieron omisiones por parte de Defensa al permitir que despegara.

También decía que puede ser objeto de la investigación el control de las finanzas destinadas por Defensa al transporte de las tropas españolas destacadas en el exterior, ya que, en la "cadena de intermediaciones" que llevó a la contratación del Yak-42, España pagó 140.000 euros por el vuelo, pero el destinatario último, UM Air, percibió sólo 39.000 euros.

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