La viuda de Gregorio Ordóñez muestra su "más sincero desprecio" a Ibarretxe

  • Llama cobarde e hipócrita al lehendakari y exige al PNV que rompa con los que "encubren, alientan y participan" de la estrategia del "tiro en la nuca".

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Durante el homenaje que se rindió en el Parlamento vasco a Gregorio Ordóñez, asesinado por ETA en enero de 1995, su viuda Ana Iribar expresó su indignación con el PNV y el tripartito vasco y su "más sincero desprecio" por el lehendakari, Juan José Ibarretxe, por "su hipocresía y por la cobardía con la que actúa" que, señaló, va en contra de la memoria de su marido, de todas las víctimas y de los principios democráticos. Además, Egibar exigió al PNV que rompa de una vez todos los lazos con los que "encubren, alientan y participan" de "los objetivos políticos de ETA del tiro en la nuca".

Desde hoy en el Parlamento vasco hay una placa que recuerda al que fuera líder del PP guipuzcoano con el lema 'Gregorio Ordóñez luchador por la libertad' hasta que el 23 de enero de 1995 fue asesinado por ETA mientras comía en un restaurante con sus compañeros de partido, entre ellos la actual presidenta del PP vasco, María San Gil. 

Más de 13 años después del brutal asesinato de su marido, Ana Iribar no dudó en proclamar, con Urkullu delante, que ese lema "sólo tendrá sentido cuando el PNV rompa con quienes encubren, alientan y participan, bajo las siglas que sean, los objetivos políticos de ETA del tiro en la nuca" y subrayó que "no se trata de organizaciones políticas, sino de aparatos terroristas que no son pasado, que son presente".

En este punto, la viuda de Ordóñez emplazó a la presidenta del Parlamento vasco, Izaskun Bilbao a que trasladara un mensaje claro y contundente a Ibarretxe, que no estaba presente en el acto. "Desde aquí presidenta -dijo levantando la vista hacia donde se encontraba Izaskun Bilbao- quiero que traslade al lehendakari vasco mi más sincero desprecio por su deslealtad, por su hipocresía y por la cobardía con la que actúa en contra de la memoria misma de Gregorio Ordóñez en contra de los principios democráticos que son los míos y los de miles de ciudadanos y en contra de las razones mismas por las que Gregorio fuera asesinado".

También lamentó que se haya tardado 13 años en realizar este homenaje a su marido, "lo que evidencia por parte del Gobierno vasco y del PNV la falta de sensibilidad, sinceridad, credibilidad y de un compromiso auténtico para estar del lado de las víctimas de ETA", e insistió en que solo tiene sentido si va acompañado de actos concretos para combatir a los violentos y a quienes les apoyan 

"Esta placa sólo tendría sentido si detrás el PNV hubiera accedido a desalojar del Ayuntamiento de Mondragón a ANV", sentenció la viuda de Ordóñez que concluyó advirtiendo que de lo contrario "esta placa es un simple pedazo de bronce sin valor alguno, símbolo de una herida abierta que no deja de sangrar".

La directamente aludida en el emotivo discurso de Iribar, la presidenta de la Cámara vasca se limitó a señalar que trece años después del asesinato de Ordóñez "las ideas que quisieron eliminar con su muerte, no han desaparecido". "Nada justifica crímenes como el que hoy lamentamos", apuntó Bilbao que subrayó que "la inmensa mayoría de la sociedad condena a ETA y sus métodos y quiere libertad y paz" y reconoció el "valor y dignidad" de la familia de Ordóñez "y la que demuestran todos los que no sucumbieron al miedo aquel 23 de enero".

En el acto de homenaje a Ordóñez también estuvieron presentes, entre otros, el consejero de Justicia, Empleo y Seguridad Social, Joseba Azkarraga; el presidente del EBB del PNV, Iñigo Urkullu; el grupo parlamentario del PP acompañado de los dirigentes, Jaime Mayor Oreja y Carlos Iturgaiz; y los socialistas José Antonio Pastor y Miguel Buen.

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