Libertad bajo fianza para el detenido en la marcha abertzale de San Sebastián

  • Garzón señala que el manifestante coreó gritos a favor de ETA y contra la Ertzaintza y llegó a golpear a los agentes.

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El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón ha dejado en libertad bajo fianza de 6.000 euros al hombre que fue prohibida tanto por el magistrado como por el departamento de Interior del Gobierno vasco. Esta decisión del juez se debe a que considera probado que el manifestante coreó gritos a favor de ETA durante la marcha, así como insultos a la Ertzaintza, y que llegó a golpear a algunos de los agentes que se encontraban en el lugar con la intención de frenar la manifestación.

En un auto, el titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 imputa a Mariano Pedro Ordóñez Canti un delito de enaltecimiento del terrorismo por gritar la expresión “Gora ETA” y otro de atentado contra la autoridad por resistirse a su detención. Los dos hechos estaban recogidos en el atestado que redactó la Ertzaintza al término de la manifestación. 

Garzón, que destaca en su auto "la gravedad de los hechos" y "la frecuencia de acciones similares en apoyo de una organización terrorista que comete delitos gravísimos contra la vida y el patrimonio público y privado", da cinco días al imputado para que pueda satisfacer la cuantía de la fianza. También le prohíbe que salga del territorio nacional y ordena que comparezca cada 15 días en el juzgado más próximo a su domicilio, en cumplimiento de las medidas cautelares solicitadas por la Fiscalía.

Según la resolución judicial, el detenido se encontraba "a la cabeza" de la marcha, coreando gritos como “Gora ETA”, “Euskal presoak” y “Euskal Herrira”, y "dirigiendo los insultos" a los agentes de la Ertzaintza con expresiones como “Txakurrak” (perros), “Entzun pim, pam, pum” (Escucha, pim, pam, pum) y “Alde hemendik” (Fuera de aquí). En un momento determinado, según el auto, "el detenido atacó a los agentes abalanzándose contra ellos golpeándoles con las manos, a la vez que continuaba con las mismas expresiones, por lo que tuvo que ser reducido cuando gritaba “Gora ETA” (Viva ETA), a favor de la organización terrorista del mismo nombre". 

Además, Garzón señala que a tenor de las declaraciones que obran en autos Ordóñez "golpeó a los agentes y se resistió a los mismos, hasta el punto de tener que ser reducido a la fuerza, lo que evidencia que su intención, en ningún momento, era pacífica". 

Durante su declaración, según fuentes de su defensa, el manifestante aseguró que no atacó a ningún agente de la policía autónoma vasca y que tampoco gritó consignas en favor de la organización terrorista, ya que se limitó a corear los lemas con los que había sido la convocado la manifestación. 

El juez también pone de manifiesto que el objetivo de la marcha era "expresar el apoyo y enaltecer a la organización terrorista, asumiendo asimismo el carácter violento de la manifestación, por cuanto estando prohibida, la fuerza pública tenía obligación legal de impedir su celebración". 

La manifestación que la izquierda abertzale tenía previsto celebrar en la capital donostiarra coincidiendo con el inicio de la Aste Nagusia (Semana Grande) llevaba por lema "Salbuespen egoerari stop. Euskal Herria du hitza eta erabakia (Estado de excepción Stop. Euskal Herria tiene la palabra y la decisión)". 

La marcha fue convocada después de que Garzón y el Gobierno vasco prohibieran otra marcha que tenía como lema “Independentziaren bidean. Aldaketa politiko+soziala” ('En el camino de la independencia. Por el cambio político y social'). El departamento dirigido por Rodolfo Ares adoptó esta decisión al considerar que la convocatoria podría conllevar la existencia de "desórdenes públicos" y poner "en peligro" los bienes y la seguridad de la ciudadanía.

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