Nuevo golpe a la compraventa de datos con 30 detenidos

  • Arrestados detectives, policías, guardias civiles, empresarios e inspectores de Hacienda en la tercera parte de la operación Pitiusa

Comentarios 1

La Policía Nacional ha detenido a 30 personas en la tercera fase de la operación Pitiusa contra una red de tráfico de datos a detectives, miembros de su propio cuerpo y de la Guardia Civil e inspectores de Hacienda.

Los arrestos se produjeron en Barcelona (16), Madrid (5), País Vasco (2), Cantabria (2), Aragón y Andalucía.

El presidente de la multinacional Unilever España, Jaime Aguilera, figura entre la treintena de detenidos por la compraventa de datos, en la que también está supuestamente implicado el director ejecutivo de gestión y estrategia de Barcelona Activa, Eduard Garriga.

En esta macrooperación, realizada a principios de mayo del año pasado, ya habían sido detenidas 88 personas de 11 comunidades autónomas, y se practicaron un total de 46 registros en dos fases.

Durante el examen de la información incautada a esta red se descubrió que el hacker Matías Bevilacqua, experto en espionaje que había trabajado para el CNI, había sido contratado por el abogado de Iñaki Urdangarín, Mario Pascual Vives, para analizar y ordenar los correos electrónicos del Instituto Nóos de cara a la declaración ante el juez del caso.

Los arrestados, a los que según los casos se les atribuye intrusismo profesional, descubrimiento y revelación de secretos, cohecho y blanqueo de capitales, son mayoritariamente detectives privados, aunque también hay empleados públicos y empresarios, asalariados y particulares.

La operación Pitiusa arrancó en marzo de 2011 en torno a las actividades de un ex detective privado de Barcelona, actualmente policía local, que presuntamente utilizaba y cedía datos confidenciales obtenidos por su condición de funcionario público. Formaba parte de una estructura organizada de carácter horizontal dedicada al mercadeo de información y datos reservados de carácter personal y empresarial a gran escala, con ramificaciones en todo el territorio nacional.

Los datos con los que se comerciaba abarcan desde matrículas hasta historiales médicos completos o expedientes de la Agencia Tributaria y con ellos sus compradores podían alcanzar una situación ventajosa frente a otras empresas de la competencia.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios