Rajoy y Puigdemont se verán el miércoles en la Moncloa

  • Será su primera reunión desde que el catalán tomó posesión como presidente de la Generalitat, que ha sido la que ha solicitado el encuentro al Gobierno central.

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El jefe del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, y el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, mantendrán su primera reunión el próximo miércoles, 20 de abril, en el Palacio de la Moncloa, ha informado el Ejecutivo central. Esa es la fecha que han concertado Rajoy y Puigdemont tras la petición que la Generalitat hizo llegar esta semana a Moncloa para fijar la primera entrevista entre ambos. Fue el director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, Jorge Moragas, quien recibió un correo electrónico del director de la Oficina del presidente de la Generalitat, Josep Rius, proponiendo esa reunión, que se ha concretado ahora para las 17:30 del miércoles de la próxima semana.

Este mismo viernes la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, había explicado tras la reunión del Consejo de Ministros que el Ejecutivo y la Generalitat de Cataluña estaban "tratando de cuadrar las agendas" de Rajoy y Puigdemont para fijar la fecha de la entrevista y su contenido. Será la primera reunión entre ambos desde que Puigdemont tomó posesión como presidente de la Generalitat el pasado 12 de enero tras el acuerdo al que llegaron Junts pel Sí y la CUP poco antes de que concluyera el plazo límite para convocar unas nuevas elecciones en Cataluña.

Sin embargo, ambos coincidieron el pasado 23 de marzo en Barcelona en el homenaje a las víctimas del avión de Germanwings siniestrado en los Alpes franceses al cumplirse un año de ese suceso. Ambos se saludaron y mantuvieron una breve conversación en la que quedaron en verse próximamente. Poco después, Rajoy afirmó que creía que mantendría próximamente una reunión con Puigdemont. "Yo creo que el señor Puigdemont y yo nos veremos. Creo que es bueno que tengamos una conversación en términos razonables", subrayó.

Desde que Puigdemont tomó posesión como presidente de la Generalitat, Rajoy expresó su disposición a reunirse con él pero subrayando que lo habitual en estos casos es que sea el presidente autonómico correspondiente el que le llame para concertar una entrevista. Esa disposición del presidente del Gobierno quedó patente en la broma telefónica de la que fue objeto por parte de una emisora de radio catalana, ya que llegó a atender la llamada de un falso Puigdemont y le trasladó su intención de que la reunión pudiera concretarse en el plazo de 24 o 48 horas. Por su parte, el presidente de la Generalitat estaba a la espera de que fuera investido un nuevo jefe del Gobierno central para inaugurar una nueva fase de dialogo entre instituciones. Es lo que aseguró en febrero la consejera de Presidencia catalana, Néus Munté, quien explicó que Puigdemont llamaría al nuevo presidente para felicitarle y pedir una reunión inmediata para dialogar.

Esta semana, la propia Munté fue la encargada de informar de la iniciativa de la Generalitat para concertar una reunión entre Rajoy y Puigdemont y rechazó que pudiera interpretarse que el presidente catalán haya dado marcha atrás al querer ver ahora al jefe del Ejecutivo en funciones. Pero aprovechó para reprochar a Rajoy que ni siquiera hiciera una llamada de cortesía a Puigdemont para felicitarle por su nombramiento. La reunión con Rajoy se celebrará después de las que el presidente catalán ha mantenido ya en Barcelona con el líder del PSOE, Pedro Sánchez, con el de Podemos, Pablo Iglesias, y, este viernes, con el de Ciudadanos, Albert Rivera.

En la reunión del 20 de abril, Rajoy, tal y como ha venido asegurando que haría, trasladará al presidente de la Generalitat que seguirá velando por el cumplimiento de la Constitución y de la ley, así como su total rechazo a las aspiraciones independentistas del Gobierno catalán. Al respecto, certificará que él va a defender en todo momento la unidad de España, la soberanía nacional y la igualdad de derechos de los españoles. De ahí la respuesta del Ejecutivo a diversas decisiones que se han ido adoptando en Cataluña, como el recurso al Tribunal Constitucional sobre la consejería de Asuntos Exteriores de la Generalitat. Esta misma semana, el ministro de Justicia, Rafael Catalá, avanzó que la Abogacía del Estado está estudiando si presenta un incidente de ejecución ante el Tribunal Constitucional contra la moción de la CUP aprobada la pasada semana por el Parlamento de Cataluña que ratifica la declaración soberanista del 9-N.

Además de analizar la situación política nacional a la espera de si se confirma que habrá que repetir las elecciones generales, Rajoy y Puigdemont abordarán la situación financiera de Cataluña. La pasada semana, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, envió una carta al consejero de Economía de la Generalitat, al igual que a otras comunidades que han incumplido el objetivo de déficit de 2015, advirtiendo de las medidas que podría tomar y dando quince días para que, ante esa desviación, se efectúe una retención de la disponibilidad del crédito. Según los datos de Hacienda, Cataluña cerró 2015 con un déficit del 2,7 por ciento, mientras que el objetivo marcado era del 0,7 por ciento.

Puigdemont desea abordar el proceso catalán y desjudicializar la relación

Carles Puigdemont pretende abordar con Mariano Rajoy el proceso soberanista, la "desjudicialización" de su relación política, la situación económica y financiera y el cumplimiento del Estatuto por parte del Estado. "Escucharé a Puigdemont, como a todos los presidentes de comunidades autónomas, sin orden del día fijado y, como siempre, abierto a escuchar", ha escrito por su parte el jefe del Gobierno en Twitter.

Fuentes de la Generalitat han indicado que, tras fijar la fecha, los gabinetes de Mariano Rajoy y Carles Puigdemont están negociando aún los contenidos de la reunión. En el marco de esta negociación, Puigdemont desea abordar con el líder del PP, según las mismas fuentes, cuatro grandes ejes, entre ellos la relación entre Cataluña y el resto de España en el marco de la hoja de ruta soberanista a partir del resultado de las urnas de las catalanas 27-S, con mayoría independentista. En segundo lugar, el presidente catalán desearía hablar de la carpeta social, en concreto sobre reivindicaciones como el reparto de los límites de déficit para evitar más recortes, el conflicto por la suspensión de las medidas de la Generalitat ante la pobreza energética o el modelo de financiación autonómica.

El tercer bloque hace referencia a la petición de cumplimiento por parte del Estado del contenido del Estatuto, como la inversión derivada de la disposición adicional tercera, o de las sentencias sobre conflictos de competencias que han sido favorables a la Generalitat. En este contexto, Puigdemont plantea trasladar a Rajoy una petición para "desjudicializar" la relación política entre la Generalitat y el Gobierno central, ante las reiteradas batallas legales entre los dos ejecutivos que han acabado en numerosas ocasiones en el Tribunal Constitucional.

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