Rajoy recomienda "sentido del humor" ante el congreso de junio

  • Cascos recuerda a Camps y Valcárcel que el PP no es "un partido de barones"

Ante el cisma abierto en el PP tras el amago de Esperanza Aguirre de disputarle la Presidencia a Mariano Rajoy, escenario que ha provocado un cruce de declaraciones de alto voltaje entre los partidarios de la presidenta madrileña y los simpatizantes del sector liderado por Alberto Ruiz Gallardón, el número uno de los populares saltó a la palestra para tranquilizar los ánimos. Lo hizo brevemente y en una conversación informal con periodistas al término de la sesión de investidura de Zapatero. En clave interna, el líder del PP aconsejó grandes dosis de paciencia, sentido del humor, indiferencia y espíritu deportivo de cara al cónclave de junio, al que se presenta para revalidar su liderazgo.

Su mano derecha, la portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, glosó las palabras conciliadoras de su jefe al considerar que con situaciones como las que atraviesa el PP "los proyectos salen fortalecidos", aunque los populares ya tienen un proyecto "muy, muy fuerte".

Sin embargo, los esfuerzos de Rajoy por poner paz entre los partidarios de Gallardón y los de Aguirre no prosperó. Un día más el pulso entre ambos continuó escalando peldaños con nuevas dosis de malestar, pese a que Gallardón se negó a seguir polemizando con su compañera de filas. El consejero de Presidencia e Interior de la Comunidad de Madrid, Francisco Granados, replicó las palabras que el alcalde madrileño pronunció la víspera así como las de su vicealcalde, Manuel Cobo, que llegó a ironizar pidiéndole al consejero que siga "buscando mimbres" para encontrar apoyos suficientes para Aguirre en el cónclave. Granados se mostró "perplejo" por el debate abierto en torno a Aguirre, porque "la presidenta ha abierto un debate ideológico". "No hemos hablado en ningún momento ni de personas ni de nombres", aseguró el consejero, que añadió "además, coincide que quien abre ese debate de personas es el único líder del partido que ha manifestado que quiere ser presidente del Gobierno y el único que no se ha presentado a un congreso, por eso me sorprende todavía mucho más", dijo en alusión a Gallardón. Granados atacó a Cobo, cuyas palabras consideró "ocurrencias de algún afiliado de base sin representación orgánica en el partido".

Las aguas revueltas en el PP reflotaron a uno de los pesos pesados con Aznar, Francisco Álvarez Cascos. El ex vicepresidente del Gobierno puso en cuarentena las palabras que la víspera pronunciaron los barones de Valencia, Francisco Camps, y Murcia, Ramón Luis Valcárcel, de apoyo a Rajoy cuando dijeron que en el PP "todos apoyan que vuelva a presentarse". Cascos les recordó "para hablar en nombre de todos, hay que preguntar a cada uno", porque la "tradición" del PP marca que no es "partido de barones". "Y a mí no me han preguntado", dijo.

De visita en la Feria de Abril de Sevilla, Camps insistió en que la inmensa mayoría de militantes está "muy ilusionado" con Rajoy.

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