El Rey activa el cronómetro

  • Felipe VI cita a los partidos para el 25 y el 26 de abril para un pacto de última hora o disolver las Cortes

La figura del Rey volvió a recobrar ayer protagonismo. Felipe VI activó el cronómetro para que en dos semanas los españoles sepan con seguridad si tendrán que volver a las urnas el próximo 26 de junio o alguno de los aspirantes a la Presidencia del Gobierno logra los apoyos suficientes para acudir a la sesión de investidura. El Monarca le comunicó ayer al presidente del Congreso, Patxi López, que volverá a recibir a los líderes de los partidos el 25 y el 26 de este mes en La Zarzuela en la tercera y última ronda de consultas en busca de un candidato a jefe del Ejecutivo, puesto que sigue ocupando en funciones Mariano Rajoy desde los comicios del 20 de diciembre, para ser elegido antes del 2 de mayo, cuando obligatoriamente se disolverán las Cortes si no hay entendimiento.

Es una situación sin precedentes en la historia del país, que va camino de cuatro meses sin Gobierno. El 27 de abril es la fecha límite para que el Rey proponga un candidato a la investidura con el margen suficiente para que se celebren dos votaciones con las 48 horas de diferencia que marca la ley si son necesarias: la primera, el 30 de abril, para intentar una investidura por mayoría absoluta y la segunda, el 2 de mayo, para tratar de alcanzar una mayoría simple de más síes que noes.

De todas formas, si tras conversar con los partidos don Felipe no ve ningún candidato con opciones, no tiene por qué nombrar aspirante a la investidura. Asimismo, tampoco tenía la obligación de convocar esta tercera ronda.

A día de hoy, España parece abocada a volver a las urnas por los vetos mutuos de las cuatro fuerzas que tienen en sus manos la gobernabilidad del país: el PP, el PSOE, Podemos y Ciudadanos (C'). Pedro Sánchez, que ya intentó en marzo sin éxito la investidura por encargo del Rey, mantiene oficialmente su aspiración a un pacto con Podemos y C's que desaloje de La Moncloa a Rajoy. Pero tras la reunión de las tres fuerzas la semana pasada quedó claro que no es posible por el veto cruzado entre los dos partidos emergente. "Demos una oportunidad al cambio", pidió ayer el líder de los socialistas.

Sánchez tiene un pacto firmado con C's y quiere que se sume a él Podemos, que aspira a una coalición de Gobierno de izquierdas sin la formación naranja. Esa opción requeriría el apoyo de fuerzas independentistas en el Congreso, una ayuda que los barones socialistas no ven bien. La otra opción aritméticamente posible, la gran coalición con el PSOE que propone Rajoy con él como presidente, es rechazada de plano por el líder socialista. "Con el PP no hay acuerdo posible", volvió a repetir el secretario general del PSOE.

Pese a que ninguno de los partidos quiere aparecer como culpable de que haya que repetir elecciones, todos dan por hecho que es lo más probable y trazan ya estrategias para la campaña.

El debate, de hecho, se ha abierto ante el hastío de muchos españoles y el coste que tiene para las arcas del Estado. Acortar las dos semanas de duración del periodo electoral, como sugirió esta semana el ministro de Justicia, Rafael Catalá, no es posible porque un Gobierno interino no puede modificar la ley. Pero los partidos coinciden en recortar gastos si hubiera que volver a las urnas en dos meses y medio. Por ahora, don Felipe activó el cronómetro y metió presión a los líderes de las cuatro principales formaciones.

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