Sebastián asume ante Solbes su subordinación al vicepresidente

  • El ministro de Economía, omnipresente en el intercambio de carteras del área económica del Gobierno.

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El nuevo ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, despejó cualquier tipo de duda respecto a las labores y competencias que desempeñará en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y sobre quién es el que manda en el área económica del Ejecutivo. Sebastián no dudó en mostrar su "gratitud" al vicepresidente, Pedro Solbes, por permitirle "formar parte de su equipo económico" tan sólo un día después de que el más veterano de los ministros de Zapatero reivindicase su primacía ante 'figuras emergentes'. Hoy, Solbes ejerció como 'mano derecha' del presidente en materia económica y estuvo presente en la toma de posesión de los ministros del área económica del Ejecutivo.

"El vicepresidente soy yo. A mí me corresponde tomar las grandes decisiones de política económica y es lo que seguiré haciendo a lo largo de la legislatura", Solbes respondía así el domingo a las preguntas de los medios durante una rueda de prensa en Washington, donde había acudido para asistir a la reunión de primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial, preguntado por las opiniones de que la nueva 'figura emergente' de Zapatero es Miguel Sebastián. Además, el vicepresidente no ocultó "puntos discrepantes" con el nuevo titular de Industria en el pasado, cuando dirigía la Oficina Económica de Moncloa.

Durante su toma de posesión, tras recibir la cartera como ministro de Industria, Turismo y Comercio de manos de su antecesor, Joan Clos -de quien se desconoce su próximo destino- Sebastián aseguró que su Departamento pondrá énfasis en la mejora de la competitividad y del tejido empresarial, en la reducción del déficit comercial, en el fortalecimiento de la industria y en la seguridad y calidad del suministro energético. "Me gusta trabajar y hacer trabajar" y "prometo ser asequible y cercano" aseguró el nuevo ministro, que tuvo una deferencia especial con Solbes, a quien mostró su "gratitud" por permitirle "formar parte de su equipo económico".

Quizá para aliviar tensiones, Sebastián bromeó con el vicepresidente al reclamar austeridad y decir que, dado que el momento económico no se presta a "excesivas alegrías", había decidido suprimir la tradicional copa en la toma de posesión. "Al ministro le ha gustado la noticia", ironizó el titular de Industria, a cuya toma de posesión acudieron destacadas figuras del mundo empresarial, como los presidentes de Telefónica, Repsol YPF, Endesa, Iberdrola, Unión Fenosa, Sacyr Vallehermoso u OHL, entre otros.

Posteriormente, Sebastián y Solbes -por separado- se trasladaron al Ministerio de Vivienda, donde asistieron al traspaso de cartera de Carme Chacón, a esas horas ya ministra de Defensa, a Beatriz Corredor, que fijó como "objetivo estratégico" un pacto de Estado en materia de vivienda con todas las administraciones públicas y agentes del sector, y, en especial, con empresarios, sindicatos y el sector financiero. Según dijo, "no se ha alcanzado un grado de cumplimiento satisfactorio" del derecho constitucional a una vivienda digna, por lo que, dijo, "hay mucho que hacer" para llegar a la construcción de las 150.000 Viviendas Protegidas que se prevén en el programa del PSOE.

Aunque el Partido Socialista Madrileño (PSM) arropó a Corredor en su toma de posesión, no sucedió lo mismo con los socialistas catalanes y la toma de posesión del nuevo ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, que además cogió, de manos de Jesús Caldera, una cartera sin título inscrito en ella. "Vengo a aprender, soy consciente de que hay retos importantes en el futuro inmediato. Nunca hay que fijarse en los problemas. Los problemas son retos y hay que gobernarlos y nadie puede hacer esto solo", indicó Corbacho, que pidió la colaboración con sindicatos y empresarios, al tiempo que indicó que no le preocupan los desafíos que puedan surgir en materia de inmigración.

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