Xosé Cuiña, el eterno 'delfín' de Fraga, muere víctima de una neumonía

  • El diputado del PP gallego también fue víctima de la crisis del 'Prestige' y fue derrotado por Núñez Feijóo en la sucesión

El diputado autonómico del PP Xosé Cuiña falleció ayer a los 57 años, víctima de una neumonía que le mantenía ingresado en el Complejo Universitario de Santiago de Compostela, desde hacía dos semanas. Cuiña pertenecía a la formación popular desde hacía más de tres décadas y tuvo un destacado papel político durante el mandato de Manuel Fraga. Incluso fue considerado su delfín hasta que fue destituido con el caso Prestige.

Cuiña pasó los últimos años casi retirado de la vida política, pero en su día fue el número dos del Partido Popular de Galicia y un firme candidato a suceder a Manuel Fraga. Ejerció como hombre fuerte del llamado sector de la boina, partidario de que el PPdeG funcionase en clave regional. Conjugó galleguismo y populismo para forjarse un nombre.

Ocupó durante 13 años la Consellería de Transporte y Obras Públicas (Política Territorial), la Cotop, cuyas siglas hizo famosas, permaneciendo siempre en el poder durante los cambiantes gobiernos de Fraga. Las huellas de su gestión son, entre otras cosas, 2.000 kilómetros de carreteras autonómicas.

Su suerte empezó a cambiar en 1999. No gozaba de las simpatías de José María Aznar y sus partidarios, y en el X Congreso del PPdeG tuvo que renunciar a los cargos de secretario general del partido y de presidente de la Diputación de Pontevedra. Conservó su puesto en la Xunta hasta 2003, año en que tuvo que dimitir cuando se descubrió que empresas de su familia suministraron material para las tareas de limpieza del fuel del Prestige. Fue la primera víctima política de la marea negra.

Hasta ese momento, había tenido una carrera siempre ascendente. Entró en política en 1973, durante el franquismo. Fue alcalde de Lalín tras las primeras elecciones municipales democráticas, en 1979, presidente de la Diputación de Pontevedra desde 1987 a 1999, y diputado autonómico en el Hórreo desde 1989 hasta esta legislatura.

Fraga lo escogió personalmente para ser el secretario general del PPdeG en 1992 y en su día dijo de sí mismo: "Estoy dotado de la sensibilidad para gobernar a todos los gallegos".

En 1996, en la cumbre de su carrera, decide denunciarse a sí mismo ante las acusaciones publicadas en los medios de comunicación de que las empresas a nombre de su madre, Isolina Crespo, recibían un trato de favor por parte de la administración autonómica. El TSXG archivó la demanda.

Cuíña volvió a protagonizar titulares extraños en 2000, cuando se descubrió una supuesta trama para acabar con su vida. La Guardia Civil descubrió, mientras indagaba en una serie de sabotajes contra un empresario gallego, una carta en la que un empleado de una agencia de detectives aseguraba que había sido contratado para matar al conselleiro de Obras Públicas, presuntamente por una organización mafiosa. La investigación judicial nunca llegó a resolverse.

Tras su dimisión, pasó unos años en la sombra, pero se presentó como candidato a la sucesión de Manuel Fraga en el Congreso Extraordinario que el PPdeG celebró en enero de 2006. En aquel momento se justificó una frase célebre: "Prefiero morir en el coliseo como los grandes gladiadores que envejecer de pasividad en las gradas". Alberto Núñez Feijóo le derrotó.

El ex presidente de la Xunta y actual senador del PP, Manuel Fraga, lamentó la "mala noticia" del fallecimiento de Cuiña y destacó sobre su figura política que siempre mantuvo "su personalidad y su lealtad a Galicia y al partido" cuando atravesaron "momentos difíciles". Fraga definió a su ex conselleiro como "un hombre eficiente".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios