Zapatero avisa a los obispos: "El poder lo tienen los ciudadanos"

  • El presidente del Gobierno afirma que Rajoy está "tan a la derecha" que sería incapaz de gobernar "la pluralidad de esta España tan diversa".

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Continúan los encontronazos entre la Conferencia Episcopal Española (CEE) y el Gobierno a raíz de la nota de 'orientación' del voto que hicieron pública esta semana los obispos. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, volvió a referirse este domingo a esta polémica y señaló que "los obispos pueden votar lo que quieran, tampoco hay que ser adivino", para luego lanzar una afirmación que sonó con tono de desafío. "En democracia el máximo poder no lo tienen los poderosos, el máximo poder lo tienen los ciudadanos", sentenció Zapatero, que en su discurso también cargó duramente contra el PP y su líder, Mariano Rajoy, al que acusó de estar "tan a la derecha" que resulta imposible creer que está capacitado para gobernar "la pluralidad de esta España tan diversa".

No estaba, en principio, previsto que en su intervención en el Palacio de Congresos de Granada, donde acudió a clausurar la Conferencia Política que este fin de semana celebraron los socialistas andaluces, Zapatero se refiriera a la polémica generada tras la nota de la Conferencia Episcopal Española (CEE) destinada a 'orientar' el sentido de voto de los católicos. Pero en un momento de su intervención desde las gradas se profirieron gritos sobre el tema y Zapatero no quiso eludir la cuestión. 

"Los obispos pueden votar lo que quieran, tampoco hace falta ser adivino", apuntó entre risas, para acto seguido proclamar en tono mucho más serio: "Sabéis lo que sucede: sencillamente que en democracia el máximo poder no lo tienen los poderosos, el máximo poder lo tienen los ciudadanos".

Además de a la polémica con los obispos, en su discurso Zapatero también se refirió a las críticas que le lanzó Rajoy al asegurar que el presidente está dispuesta a discutir con quien sea para no hablar de economía y aseguró que tiene "máximo interés" en tener un debate sobre la economía de estos cuatro años, de hoy y de mañana, para ver "qué apuesta representamos cada uno". En este punto, señaló que él tiene confianza en el futuro de este país, porque "hemos creado tres millones de empleos, porque contamos con una economía más fuerte, porque tenemos ahorros, porque vamos a invertir más en infraestructura y porque tenemos empresarios y trabajadores".

Zapatero también cargó duramente contra el PP y contra su líder Mariano Rajoy al que "tan a la derecha" que es "incapaz de gobernar la pluralidad de esta España tan diversa". En este sentido puso el ejemplo de Alberto Ruiz-Gallardón. "No puede gobernar la pluralidad ni en su propio partido, y por eso han dejado fuera a Gallardón", proclamó el presidente del Gobierno que insistió en que lo más preocupante para el PP es que "en algunas materias se han ido más a la derecha, siguiendo posiciones radicales, posiciones que nos quieren retrotraer a tiempos de silencio de dominación de muchos ciudadanos y de muchas personas, una moral una visión extremista y minoritaria."

"Y he de decir que las normas de comportamiento en una sociedad democrática son las normas que acordamos los ciudadanos y no las que pretende imponer con esos métodos una minoría radical que desde luego no lo va a conseguir", proclamó Zapatero que, para ilustrar ese giro a la derecha del PP puso como ejemplos la polémica generada con la ley del Aborto y lo ocurrido en el caso del hospital Severo Ochoa de Leganés y el ex consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid Manuel Lamela. 

"Es lo que hemos visto cuando se ha abierto el debate sobre la interrupción voluntaria del embarazo", apuntó Zapatero, que señaló que "más allá de que pueda haber algún caso que no pueda ser conforme a la ley" se intentó hacer "un juicio general" y se puso "en cuestión la intimidad de las mujeres en unos momentos tan difíciles como los que representa vivir esa situación". "No, quienes han montado esa campaña no están pidiendo que se respete la ley lo que están queriendo es que se derogue la ley que permite la interrupción voluntaria del embarazo en determinadas circunstancias", apostilló.

En cuanto al caso de Leganés, Zapatero dijo estar "muy preocupado de ver cómo se articulaba una auténtica cacería de médicos por hacer su trabajo para salvar vidas o para hacer que se pueda llegar al último momento de la vida con dignidad y sin dolor".  "Me preocupa el apoyo de cierto sectores de los medios cercanos al PP, que durante meses han estado haciendo una auténtica representación indigna de lo que pasaba en ese hospital, me preocupa que la denuncia, la acusación falsa, métodos que no caben en un sistema democrático sirvan para imponer una moral y una visión extremista y minoritaria", denunció.

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