Zapatero rechaza las recetas económicas de Rajoy y limitar el aumento del gasto al 2%

  • El presidente del Gobierno se niega a reducir el gasto social pero el líder del PP explica que el recorte que propone pasa por que la Administración elimine gastos "superfluos"

Comentarios 12

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de la oposición, Mariano Rajoy, dejaron claro hoy su división en torno a la crisis económica y cómo salir de ella. El jefe del Gobierno recalcó que no acepta la propuesta de recorte del gasto del PP porque supondría reducir el gasto social, a pesar de que Rajoy dijo que esa no es su intención "en ningún caso".

Tras más de dos horas de reunión, el líder del PP acusó al Gobierno de "inacción" ante la crisis y el jefe del Ejecutivo se apresuró a decir que Rajoy "no ha aportado una idea que pueda resultar novedosa" o "tener trascendencia" para la política gubernamental.

Zapatero aseguró que durante su encuentro no hicieron un "análisis en profundidad de la situación" pero que él sí transmitió a Rajoy su percepción de que la economía "va a atravesar un periodo difícil" pero que tiene confianza en la economía española y en la buena salud de las cuentas públicas. Para Rajoy, esta actitud implica, sin embargo, creer "que las cosas se arreglan solas" en lugar de "explicar a los españoles con claridad lo que pasa". "Lo que no es solución es no hacer nada", puntualizó.

El Gobierno no contempla estudiar la petición del PP de rebajar al 20% el Impuesto de Sociedades a las pymes -Zapatero recordó que se hizo una reducción recientemente- ni aumentar la deducción en el IRPF por compra de vivienda -al 25% frente al 15% actual- y rechazó también lo que Zapatero calificó como "el único tema que puede ser objeto de discusión", el gasto público.

El PP reclama limitar el crecimiento del gasto público al 2% en 2009, frente al 5% previsto por el Gobierno, lo que supondría un ahorro de 2.000 millones de euros, y el Gobierno replica que ello haría imposible cumplir al menos uno de estos tres objetivos: subida de la retribución de los empleados públicos -que Zapatero cifró en 800 millones-, subida de las pensiones mínimas y aplicación de la Ley de Dependencia.

Y eso a pesar de que, en su rueda de prensa, ofrecida en la sede del PP en Génova, Rajoy decía al mismo tiempo que su propuesta de plan de austeridad incide en que no puede cargarse "sobre los trabajadores" ni debe implicar "en ningún caso" reducir el gasto social, sino que es la Administración la que debe "apretarse el cinturón", eliminar gastos "superfluos", y sobre todo, aquellos que son "dañinos" para el empleo.

Concretamente, los populares plantean un plan de ahorro energético de los distintos ministerios y organismos públicos dependientes del Estado, la congelación de la creación de altos cargos y la revisión de catálogo de altos cargos creado en los últimos cinco años y la reducción y control de la publicidad institucional. También proponen una actuación coordinada entre las distintas administraciones para evitar "duplicidades" que generan costes "excesivos".


Zapatero pide coherencia

Rajoy incidió en que el PP sacó a España de una crisis económica en 1996 creando más de cinco millones de puestos de trabajo y reduciendo la inflación, mientras que para Zapatero no tiene sentido proponer las mismas medidas que entonces, cuando el déficit público estaba en el 4,6 por ciento del PIB, muy por encima del 0,42% de ahora.

Además, reclamó a Rajoy "coherencia" porque, al mismo tiempo que reclama una reducción del gasto, ambos acordaron hoy emprender un proceso de modernización de la Justicia que obligará a aumentar el gasto, concretamente los capítulos de Personal y Gastos corrientes de los Presupuestos. "Cuando se dice que hay que reducir el gasto hay que decir de dónde (...). No se puede pedir con una mano que se reduzca el gasto con la otra que se aumente el presupuesto en Justicia", añadió.

Así, el presidente del Gobierno dijo que había ofrecido a Rajoy "austeridad y solidaridad, rigor en la gestión económica y mantenimiento de las políticas sociales", con "rigor" en todas las partidas presupuestarias" con la excepción de las ayudas a la vivienda, becas, subida de las pensiones y el salario mínimos, desarrollo de la ley de dependencia y subida salarial de los empleados públicos--. "El Gobierno va a demostrar que se puede, a pesar de lo que dicen algunos, no sé si porque no les gusta", añadió.

En todo caso, Zapatero dejó claro que, en materia económica, su prioridad es alcanzar el consenso con sindicatos y empresarios, aunque se declaró "abierto" a escuchar propuestas de todas las fuerzas políticas, con el límite de que se mantengan las políticas sociales. "En el debate presupuestario, con las enmiendas en la mano, vamos a ver a qué acuerdos podemos llegar y qué coherencia podemos mantener".

La mejor política social es crear empleo

El líder del PP respondió que sin una "buena" política económica, "nunca habrá una buena política social" y añadió que la "mejor" política social es crear empleo y evitar una subida de los precios, ya que la inflación es el "peor impuesto" para las familias con menores recursos. No obstante, Rajoy también se mostró interesado por el desarrollo de la ley de dependencia y le trasladó a Zapatero su preocupación porque ésta "no se esté cumpliendo" en las comunidades autónomas y dijo no vio "mala disposición" para que la ley no quede "en papel mojado".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios