Una etarra es absuelta al no citar el tribunal a una testigo clave

  • El caso es similar al de un grapo que tampoco fue condenado por un asesinato

La Audiencia Nacional ha absuelto a la etarra Dolores López Resina, Lola, para quien la Fiscalía pedía 159 años de prisión por colocar dos bombas en sendas cafeterías del Puerto Olímpico de Barcelona en agosto de 1993, porque la testigo que la había identificado no fue citada a declarar en el juicio.

El caso es similar al del grapo Marcos Martín Ponce, recientemente absuelto por el Tribunal Supremo del asesinato de un policía en Madrid en noviembre de 2000 también porque una testigo que presenció el atentado y le identificó no compareció en la vista al no ser localizada.

El fiscal Ignacio Gordillo pidió la condena de López Resina basándose en la declaración policial del etarra Felipe San Epifanio, cuyas huellas aparecieron en un artefacto sin explosionar y que en 1994 afirmó que Lola había participado en los hechos acontecidos en la capital catalana, y en las manifestaciones de la propia acusada, aunque ésta se limitó a admitir su pertenencia a ETA.

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