La juez expulsa de la sala a los procesados por cantar el 'Eusko gudariak'

El acto formal de la lectura de la sentencia sobre el macrojuicio contra el entorno de ETA no estuvo exento de polémica y comenzó de forma movidita. La encargada de dar lectura a la sentencia fue la presidenta del tribunal, Ángela Murillo, que tuvo que expulsar de la sala a los 52 acusados y a todos sus acompañantes al comenzar a cantar los 24 que fueron colocados en el habitáculo blindado el 'Eusko gudariak' ('Himno del soldado vasco'). Algunos incluso, ni cortos ni perezosos, se subieron a los bancos antes de ser expulsados.

La juez Murillo se caló sus gafas y comenzó la lectura de la sentencia. A los pocos segundos fue interrumpida por la directora adjunta del diario 'Egin' que se puso en pie y espetó: "no aceptamos esta sentencia, este es un juicio político...", pero fue interrumpida por la juez que ordenó su expulsión de la sala. Fue en ese momento cuando los 24 procesados que estaban en el habitáculo blindado  comenzaron a entonar el 'Eusko gudariak'. 

Para evitar que los terroristas tuvieran publicidad y su numerito volviera a verse en todos los noticieros, la juez cortó la señal de audio y video y ordenó su expulsión de la sala. Los acompañantes de los acusados que se encontraban en la sala les despidieron con aplausos y vítores, lo que motivó que también fueran desalojados.

Pero los incidentes no sólo se vivieron en el interior de la sala en la que se dio lectura a la sentencia del macrojuicio por el sumario 18/98. Minutos después de conocerse la resolución de la Audiencia Nacional, una treintena de personas, entre los que se encontraban el dirigente abertzale Karmelo Landa y la representante de ANV Arantza Urkaregi, se encadenaron este mediodía, por espacio de media hora, ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) para protestar por la sentencia.

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