Un testaferro de la trama Gürtel admite que gestionaba cuentas opacas

El presunto testaferro de miembros de la trama Gürtel, Antonio Villaverde, admitió ayer que sabía que las cuentas que manejaba de los imputados Francisco Correa, Pablo Crespo y el ex alcalde de Majadahonda Guillermo Ortega eran opacas para Hacienda, aunque española desconocía cuál era su procedencia.

Villaverde, imputado en el caso Gürtel por blanqueo de capitales y un delito contra Hacienda, llegó a mover 1,8 millones de estos tres imputados, aunque aseguró que del total de sus clientes ha llegado a gestionar entre 300 y 400 millones y que su comisión era del 0,5% de los saldos medios anuales. El testaferro aclaró que su labor como mediador de esas cuentas en el extranjero, principalmente en Suiza, era a nivel de gestor, pero no de administrador.

Al ser preguntado sobre si conocía que clientes como el ex regidor de Majadahonda pertenecían al mundo de la política, Villaverde dijo que no, ya que la cuenta de Ortega se abrió en noviembre de 2001 y no fue hasta 2006, a raíz de una directiva europea, cuando se hizo obligatorio que los bancos exigieran un cuestionario a los titulares de las cuentas para conocer la procedencia del dinero y los riesgos.

Según los últimos datos enviados por las autoridades suizas, Villaverde aparece como autorizado en una cuenta abierta en 2000 en el banco CIC a nombre de la sociedad Midcourt Ltd. en la que figura como beneficiario el número dos de Gürtel, Pablo Crespo, y su mujer, María Consuelo Margarita Vázquez. También aparece como autorizado en otra cuenta a nombre de la sociedad Tranquil Sea Inc., cuyo director es el también imputado Luis de Miguel Pérez, en la que consta el ex alcalde Guillermo Ortega. Villaverde, corredor de seguros que trabajó desde 2001 a 2004 para el presunto cabecilla de la trama Gürtel, Francisco Correa, ya declaró como imputado por un delito contra la Hacienda pública en octubre de 2011.

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