Cuartos de final

Croacia-Turquía: Locura total en Viena

  • Turquía se mete en semifinales después de regalar un gol en el último minuto de la prórroga y marcar en el 122 · Rüstü permitió que Klasnic marcara y luego fue determinante en los penaltis

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Una salida incomprensible de Rüstü metía a Croacia en semifinales tras 120 minutos muy flojos para lo que ha sido el torneo. Klasnic, tras una acción fallida del portero, marcaba el 1-0 evitando en teoría unos penaltis que su equipo anhelaba, convirtiendo en nada el espectacular esfuerzo físico y mental de una Turquía reventada por el esfuerzo, por las lesiones, por las tarjetas y por la épica. Pues no. Semih marcó en un rebote en el minuto 122, totalmente a la desesperada, el encuentro acabó en los penaltis y Rüstü se redimió eliminando a Croacia para redondear un final alucinante.

Turquía se plantaba en cuartos tras su épica noche ante la República Checa y lo hacía con bajas notables y ocho apercibidos de salida. A las evidentes del meta Vokan Demirel y de Mehmet Aurelio, suspendidos, se unía la de su líder defensivo Servet, mientras el pequeño Emre seguía sin estar recuperado. Total, que de la columna vertebral sólo quedaba Nihat y se trata del delantero más solitario de la competición.

Y eso que Turquía apostó por tocar en lugar de dar balonazos como en la primera fase. Seguramente viendo cómo Croacia tumbó a Alemania tocando frente a un bloque que jugó a ser bloque, Fatih Terim ordenó echarla abajo y que Tuncay la jugara. Con Arda y Kazim muy abiertos, Croacia no terminó de controlar las incorporaciones por el centro.

En cierto modo, tampoco Turquía, que sin embargo vigiló a Modric mucho mejor que otros. La única vez del primer tiempo que la figura ajedrezada se marchó por poco destroza a los otomanos. Muy veloz, centro paralelo sin opción para Rüstü (¿recuerdan a Rüstü? Recuérdenlo) que Olic remata al segundo palo repeliendo el larguero. La ocasión más clara y casi la única.

Si el primer acto fue en trayectoria descendente, cada vez con más precauciones, el segundo lo que hizo fue acentuar esa situación hasta hacerla insostenible. En una atonía muy pronunciada, sólo el inclasificable Rüstü le dio algo de emoción. Esperó y esperó un balón hasta que a Olic le dio por pelearlo y el portero reculó tanto que se lo tragó, pero el delantero ya no tuvo hueco aunque incluso intentó marcar de cabeza, desde el suelo y fuera del campo. Habría sido el gol más estúpido del torneo.

Rüstü es así. Combina un paradón con un blocaje atropellado, una salida falsa, un gesto circunspecto. Al Barça llegó con aureola de gran portero y sólo fue capaz de generar hilaridad. Rüstü es así.

Con el portero como único aliciente, Turquía se pasó casi todo el segundo tiempo recuperando lo pero de sí misma con un pelotazo tras otro, buscando gastar menos. Con Modric intermitente, cada vez que cogía la pelota le daba un vuelco al corazón de Terim, pero la cogía poco y los otomanos se encargaron de bajar las revoluciones del partido hasta dejarlas al ralentí.

El conformismo inundaba parte y parte. Hasta el punto de que Croacia sólo había hecho un cambio hasta la prórroga y si Turquía había hecho dos era porque Topal no andaba nada sobrado de físico. Un irrelevante Petric reemplazó a otro irrelevante Kranjcar, mientras Semih mejoraba horrores a Kazim.

Preparando ambos la prórroga, Turquía se preparó mejor, sin la menor duda. Dominó de forma clara empujada por los soberbios Tuncay y Altintop. Croacia languidecía por las bandas, fundidos Srna y Rakitic, y con Modric como único aval.

Los turcos volvieron al guión del primer tiempo tocando y tocando, mandando, pero sin remate ninguno. Croacia tampoco lo tenía, pero tenía a Modric. A Modric y a Rüstü.

Media hora sometidos como no lo habían estado en todo el torneo y los croatas resucitaron de forma inopinada. Pidiendo los penaltis de forma indecorosa, Modric tiró una contra con Srna con un final sólo apto para un tipo como Rüstü. Srna chocó con Hakan Balta y el meta buscó el balón, Modric llegó mucho antes y mientras Rüstü recuperaba el sitio ya había encontrado a Klasnic, inédito hasta entonces, para que de cabeza metiera a Croacia en semifinales de una Eurocopa por primera vez en su historia.

Klasnic, el delantero que juega con un riñón trasplantado de su padre, sólo hizo eso. Para qué más. ¡Como si fuera poco! Modric y Rüstü ya habían hecho suficiente.

Ni hablar. No era suficiente. Para Turquía no. Visto lo visto hasta ahora, no. Pero no cabía esperar un final así. Semih rescató un rebote y lo convirtió en oro pasado ya el tiempo. Vuelta a empezar. Los croatas, muertos física y mentalmente, marcaron un penalti de cuatro. Rüstü detuvo el de Petric y pelillos a la mar. Turquía en semifinales. Contra Alemania. Con tres sancionados que sumar a los lesionados, está por ver si podrá alinear a once.

Ficha técnica

Croacia, 1: Pletikosa; Corluka, Robert Kovac, Simunic, Pranjic; Sma, Modric, Niko Kovac, Rakitic; Kranjcar (Petric, 65') y Olic (Klasnic, 96').

Turquía, 1: Rüstü; Sabri, Gokhan Zan, Emre Asik, Hakan Balta; Arda Turan, Mehmet Topal (Semih Sentürk, 76') , Hamit Altintop, Tuncay, Kazim (Ugur Boral, 61'); y Nihat (Karadeniz., 118').

Goles: 1-0 (119') Klasnic. 1-1 (122') Semih Sentürk.

Tanda de penaltis: 0-0: Modric, fuera. 0-1: Arda Turan. 1-1: Srna. 1-2: Semih Sentürk. 1-2: Rakitic, fuera. 1-3: Altintop. 1-3: Petric y despeja Rüstü.

Árbitro: Roberto Rosetti (Italia). Mostró tarjetas amarillas a los turcos Tucay Sanli, Ugur Boral y Emre Asik. Ninguno jugará las semifinales.

Incidencias: partido de cuartos de final de la Eurocopa disputado en el estadio Ernst Happel de Viena ante 51.428 espectadores. Lleno. Turquía se clasifica para semifinales, donde jugará ante Alemania.

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