Galardones municipales

Caballistas de premio

  • Mucha participación en el certamen que distingue a los mejores jinetes y monturas de la Feria de Abril.

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Los caballos son piezas fundamentales de la Feria de Sevilla. Reducto de aquella feria ganadera que se inició en el siglo XIX. Dan colorido y categoría a la mañana y a la tarde y contribuyen, en gran medida, a engrandecer esta fiesta mayor de la ciudad por todo el mundo. Todos los años son cientos los jinetes y las amazonas que sobre sus monturas recorren las calles del real generando auténtica admiración entre propios y extraños. Y eso con todo el mérito que implica mantener esta costosa y trabajada costumbre en una época en la que el bolsillo no invita a muchas alegrías. Conscientes de este esfuerzo y de esta gran afición ecuestre, el Ayuntamiento de Sevilla convoca cada año el tradicional concurso de caballistas en el que distingue y premia a los mejores que se pasean por la Feria.

Más participantes que nunca se apuntaron para el certamen de este año, que se celebró este jueves por la tarde. Algunos de ellos lo hicieron a última hora, un tanto despistados por el cambio de fecha, ya que hasta ahora se celebraba el viernes. A falta de premio en metálico, a las arcas del Ayuntamiento tampoco se les puede exigir mucho, se entregaron hasta doce trofeos -primer y segundo premio- distribuidos en seis categorías: caballistas mayores de 16 años a la vaquera sin grupa, caballistas mayores de 16 años a la vaquera con grupa, caballistas hasta 16 años a la vaquera sin grupa, caballistas hasta 16 años a la vaquera con grupa, amazonas mayores de 16 años y amazonas hasta 16 años.

Esta improvisada pasarela de equinos tiene lugar en la calle Pepe Luis Vázquez. Los jueces ocupan un efímero estrado, a modo de palquillo semanasantero, ante la caseta municipal, huérfana de recepciones desde el año pasado. Dictado de la crisis que permite gastos innecesarios. Uno de los miembros del jurado, Antonio Enrique Cruz, comenta qué es lo que tienen en cuenta a la hora de entregar los galardones: "Se valora todo el conjunto. Cómo van vestidos los jinetes, la presencia o el atalaje del caballo (arreos). En Sevilla se ven caballos de todas las razas. Hay mucha afición y tradición, por lo que el nivel es muy alto. Es muy difícil decantarse. Todo viene en perfecto estado". En las bases oficiales se recogen todos los criterios: "Para la adjudicación de los premios se tendrá especialmente en consideración la vestimenta de los participantes y su adecuación a las tradicionales formas de montar; el estado general de salud de los animales; la higiene y el cuidado de las crines, cola, pelado de orejas, tupé y cuartillas; el hebillaje y estribos y la montura".

El concurso arranca pasadas las cinco de la tarde. La calle Pepe Luis Vázquez, en su tramo entre Joselito el Gallo y Juan Belmonte, se corta para que los caballistas puedan presentarse. El calor aprieta, y más de uno reclama un microclima o un entoldamiento de las calles del real. Los protagonistas esperan en Juan Belmonte. Francisco Ayala, uno de los componentes del jurado, los va llamando, al tiempo que hace algunos comentarios para que los curiosos, que son muchos, sepan lo que están viendo. El nivel es alto, muy alto. Y las palabras son más que elogiosas. Se habla de mosqueros, marselleses, zahones, polainas, correíllas, razas, colas recogidas, crines entresacadas, chaquetillas de terciopelo...

El público, que soporta estoicamente el calor, disfruta cuando llegan las monturas de los más pequeños. Con mucha gracia se presentó Luis Cordero Linares, un niño de apenas cinco o seis años, en una montura pequeña. Hizo las delicias del jurado, que le daría a la postre el primer premio de su categoría, al saludarlos sombrero en mano y al dar medias vueltas con el caballo demostrando un gran dominio como jinete. Una gran ovación se llevó cuando se retiró. También fueron muy celebradas las jóvenes amazonas, todas muy bien ataviadas. El speaker lasensalzó sobremanera por la pulcritud en las vestimentas, como dijo de Clara Nieto, que se llevó el primer premio: "Salta a la vista lo que es venir bien vestida y con un excelente caballo hispanoárabe. Hay que ver lo bien que cae la amazona. No ha querido dejar ni el chaleco, para ir con la máxima perfección".

Tras la deliberación, el jurado, presidido por Gregorio Serrano, delegado de Fiestas Mayores, distinguió a Álvaro Barbero y Borja Aguado, como caballistas a la vaquera sin grupa mayores de 16 años; Luis Cordero y Manuel Fernández, como caballistas a la vaquera menores de 16 años; Manuel Cabrera y Guadalupe Torres, y Álvaro Prado y Francisca Clerk, como caballistas mayores de 16 años con grupa; Nicolás Hernández y Adela Hernández, y Serafín Acevedo y Mariana Fernández, como caballistas menores de 16 a la vaquera con grupa; Clara Nieto y Marta Pedrosa, como amazonas mayores de 16 años; y Carmen Sánchez-Cuerda y Marta Alés, como amazonas menores de 16 años.

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