balance

El nuevo modelo se asienta

  • El segundo año con el formato largo consolida esta nueva versión de la fiesta con dos fines de semana, que permite ganar el domingo como día central y disfrutar más del inicio

Comentarios 1

La Feria de Abril de 2018 representa la consolidación del formato largo que se puso en marcha por primera vez el año pasado. La Feria de sábado a sábado permite un mayor disfrute para los sevillanos y los turistas, máxime si le añade un festivo a mitad de la semana que posibilita alargar la hora de recogida. Los sevillanos han ganado sobre todo el domingo de Feria. Este año fue uno de los días con mayor afluencia de público. Tradicionalmente esta jornada ya era un día familiar, de comida en la preferia para hacer una especie de prueba de la caseta, pero el nuevo formato le da ya oficialidad y rango de feria a esas reuniones. Es quizás el día más familiar, propicio para almuerzos con los parientes en el Real tras una noche del pescaíto que se disfruta, y se alarga, mucho más en sábado que en lunes.

Fuegos artificiales sobre el río. Fuegos artificiales sobre el río.

Fuegos artificiales sobre el río. / Juan Carlos Vázquez

Es evidente que el arranque en sábado permite disfrutar de unas primeras jornadas mucho más brillantes que en el formato antiguo. El domingo fue un gran día de Feria pese a la lluvia que cayó por la noche, que no restó demasiado público porque las precipitaciones se registraron a unas horas en las que ya el recinto ferial estaba repleto. Quizás sí hizo que se adelantaran los regresos y provocó los primeros fallos en el dispositivo municipal, con colas de hasta cuatro horas para poder subirse a un taxi con el que volver a casa.

La movilidad ha sido el talón de Aquiles de la Feria de 2018. Urge que el Ayuntamiento se replantee el modelo de transporte público y de accesos al real. No es normal que se permita la entrada de vehículos particulares hasta apenas unos metros de la portada, ni que los taxis tengan que ir por los mismos carriles que los coches de caballos, a veces encajonados entre carruajes. Esto provoca que un taxi emplee, con suerte, una media hora en llegar al real, con el consiguiente retraso en la siguiente carrera y las consiguientes quejas de los clientes. La gestión de la parada de la portada ha sido nefasta. Mientras ésta estaba vacía, había taxis cargando en Virgen de Luján o en la Plaza de Cuba a quienes se acercaban y levantaban la mano.

Obviamente, los taxistas son autónomos, esta es quizás la mejor semana del año y prefieren recoger a un cliente de manera inmediata que pasar un buen rato esperando en una parada. Urge una regulación que facilite el acceso a la Feria en transporte público, que ordene mejor el servicio tanto de taxis como de VTC y que permita llegar con mayor celeridad al real.

El formato largo permite ordenar también las recepciones en los primeros días de Feria para dejar luego más tiempo libre en el segundo tramo de la semana. El segundo gran día de la Feria de 2018 fue el martes. Ya caída la tarde, fueron cientos de miles los sevillanos que acudieron al real, con la tranquilidad de no tener que madrugar al día siguiente, declarado festivo. Tanto el martes como el miércoles fueron días de fuerte calor. Se mantiene la tendencia de los años de la crisis de llegar al real pasada la hora del almuerzo. Son muchos los que vienen ya comidos. Es lógico. La Feria es un día más larga y el bolsillo se termina resintiendo si se quiere llegar hasta el final, aunque el modelo largo también permite introducir algún día de descanso por medio de la semana para afrontar el siguiente con más ganas.

Al igual que ocurría con el formato antiguo, los sevillanos suelen ir dejando paso a los visitantes al final de la Feria, que se queda algo más vacía. Ha sido una buena fiesta también para los turistas, que han podido pasear por el Real y también disfrutar del resto de la ciudad. El centro ha estado lleno, a diferencia de años atrás, que se quedaba prácticamente vacío. Los hoteles han estado al 90% el primer fin de semana y se han superado las previsiones del sector. Así lo destacó el presidente los hoteleros, Manuel Cornax, quien destacó que incluso se ha superado al año pasado, pese a que entonces coincidió con el 2 de mayo, festivo en Madrid, ciudad de procedencia de la gran mayoría de visitantes.

Los datos oficiales del Ayuntamiento confirman este incremento de público. El viernes de Feria, por ejemplo, hubo un 42% más de viajeros en Tussam y un 29% más en el Metro. Los hosteleros también han destacado el nuevo modelo como un éxito. El presidente de la asociación de hosteleros de Sevilla, Pablo Arenas, agradeció el trabajo de la Policía Local en la lucha contra la botellona y contra la venta ambulante ilegal de bebidas. A pesar de este trabajo, ha habido bastante botellona en Los Remedios y venta pirata de rebujito en la calle del Infierno y los alrededores del real.

La de 2018 ha sido una Feria videovigilada y con una fuerte presencia policial, mayor que en otros años. Esto ha hecho que apenas haya habido incidentes de gravedad, más allá de las clásicas peleas de cada año, que ahora tienen más repercusión porque alguien las graba con su teléfono móvil, las cuelga en un chat y se hacen virales.

Por su parte, los políticos han vuelto a hacer de la Feria un escenario preelectoral, con visitas de varios líderes nacionales a las recepciones de las casetas y baños de masas. Por el real han pasado Pedro Sánchez y Albert Rivera. Se echó en falta este año a Rajoy, visitante en otras ocasiones. El año que viene caerá la Feria a tiro de las municipales. Habrá una intensa actividad política en el real.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios