la crónica del miércoles de feria

La Feria larga se viste de corto

  • El alcalde, Juan Espadas, dice que ya no hay debate sobre el nuevo formato de la Feria

  • También fue alcalde de Sevilla José María Ybarra, cofundador de la Feria, seis generaciones con caseta familiar en el real

Una tradición puede tener un año de vigencia. Es lo que piensa Juan Espadas, alcalde de Sevilla, para quien un año después de aprobar en referéndum la ampliación en un día de la Feria y el adelanto de la noche del pescaíto indicó en Radio Sevilla que "no hay debate sobre esta cuestión. La gente se siente a gusto con este formato y lo ha adaptado ya a sus costumbres". También valora la "enorme respuesta" de un día festivo en la Feria, tras cambiarlo en detrimento del día de San Fernando. "Aunque a veces nos cueste plantearlo, permite a mucha gente ir con su familia".

Las cifras parece que le dan la razón. El martes rozó la santidad de las estadísticas mejorando los registros de martes anteriores en afluencia al real. Creció el transporte de viajeros de Tussam (un 41% respecto al martes de la Feria de 2017) y el de los usuarios del Metro (un 38%).

El martes, Pedro Sánchez. El miércoles, Albert Rivera. Miércoles festivo y soledado. La exposición del 29, los grados que ayer marcaba el termómetro. En Pepe Hillo, 13-15 sonaban unas sevillanas que hablaban de pintores y la plaza de doña Elvira. El portero de la caseta adyacente seguía el ritmo. La séptima feria de un senegalés, como Sidi Samb, músico que vino a la Expo, como Mahmoud Traoré, que contó en un emotivo libro su rocambolesca llegada a Sevilla atravesando selvas, desiertos y un cementerio marino, o como Bernardette Leclerc, que vino de azafata a la Expo y es guía de la Catedral. Senegal significa Sin Igual en francés. Es la mejor analogía geográfica para la Feria, una fiesta que no tiene igual. En las letras (de las sevillanas) y en los números (de sus venturosas estadísticas).

Dos siglos y medio antes que Juan Espadas, fue alcalde de Sevilla José María Ybarra Gutiérrez de Caviedes, cofundador de la Feria. En la caseta de los Ybarra aparece en un gigantesco tapiz junto a su esposa, María Dolores González Álvarez, protagonista del libro de Clara Zamora Las mujeres Ybarra. Nido y nudo.

Ybarra llegó a Sevilla huyendo de Espartero y se casó con una hija de indianos

El tercero de los hijos de José Antonio Ybarra llegó a Sevilla huyendo de Espartero. Este manchego de Granátula de Calatrava, cuyo ducado de la Victoria da nombre a una céntrica plaza de Sevilla, le quiso dar un escarmiento a los Ybarra bilbaínos, que se habían posicionado junto a la regente María Cristina y O'Donnell en el golpe de estado. Después de escalas en Valencia y Málaga, José María Ybarra llega a Sevilla. Los padres de la que sería su esposa eran indianos que llegaron de América en 1822. El 30 de julio de 1823 nace la mayor de sus cinco hijos, María Dolores González López. Conocerá en Cádiz a quien sería su esposo. Un tío de la novia, José González, con su esposa Candelaria, llegaron a Bilbao desde Cádiz huyendo del cólera e introdujo a los Ybarra en el trigo y las divisas. José María Ybarra le puso Dolores al primer barco de su naviera que unía Sevilla con Bilbao. La hija de los indianos le dio siete hijos. Los dos últimos murieron muy pequeños. El tercero, Tomás de Aquino, nació el mismo año, 1847, que su marido junto a Narciso Bonaplata, funda la Feria de Sevilla. María Dolores murió con 32 años. "No llegó nunca a ser condesa, ni alcaldesa consorte...", escribe Clara Zamora, pero sí fue fundadora consorte de la Feria de Abril. Gracias al regreso de un indiano y a las amenazas de Espartero. Un romance gaditano dos años antes de que Merimée diera a conocer su Carmen.

Raquel Revuelta, ex Miss España y empresaria, ayer en el real. Raquel Revuelta, ex Miss España y empresaria, ayer en el real.

Raquel Revuelta, ex Miss España y empresaria, ayer en el real.

Ayer lucía esplendorosa la caseta de los Ybarra, donde ya hay bisoños integrantes de la sexta generación. Gonzalo Ybarra es responsable de Comunicación y Marketing de la empresa que resurgió como el ave fénix después de un pavoroso incendio. Marta es Ybarra doble ya que se casó con un primo hermano y ofició la boda su tío Pedro Ybarra. Borja Fernández de Peñaranda Afán de Ribera es Ybarra de cuarto apellido, el segundo de su madre. Borja Ybarra temía que su padre lo viera en la fotografía "sin corbata en la Feria". Pablo Ybarra Bores llega con su hijo, Pablo Ybarra Pretel, diez años, sexta generación. Dos cuadros espléndidos, el que preside la caseta y el que se vivía en vivo con las sevillanas de fondo. "Por el puente Triana, uy, pasa la reina...". Cuando vino la reina Isabel II a Sevilla, ya estaba la Feria. Un cuadro de Concha Ybarra o de Blanca Ybarra, descendientes con morada familiar en la calle San Vicente donde tanto se habla del Silencio.

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