Prólogo con la mirada al cielo

  • La Feria de Abril, que esta noche se inaugura oficialmente, se vive desde el viernes con gran intensidad en las casetas

La espera se ha convertido en fiesta. Por eso, quien ayer diera un paseo por el real de los Remedios podía dar fe de que la prueba del alumbrado que tendrá lugar a las doce de esta noche no es más que un acto oficial para constatar lo que ya se viene viviendo en el interior de las casetas desde el pasado viernes. Pescao frito, trajes de flamenca, copas de manzanilla y mucha paella eran las pinceladas que daban forma a un cuadro de vísperas que en poco se diferencia del paisaje que se podrá contemplar a partir de mañana en el real.

Un prólogo con la mirada puesta en el cielo. Las predicciones de Meteorología apuntan a que la lluvia –fiel a su cita con las fiestas de Sevilla– podrá ser la primera invitada de esta Feria de Abril, una de las más adelantadas en el calendario. Se podría aguar, así, el momento en el que Alfredo Sánchez Monteseirín encienda las 25.000 bombillas que iluminan la portada, inspirada en el Costurero de la Reina. Precisamente este año serán varios sastres los que trabajen en el módulo instalado para el arreglo de trajes de flamencas. Estará abierto de cuatro de la tarde a doce de la noche, junto a la gasolinera de Ramón de Carranza.

Hasta el real se desplazaron ayer algunos carruajes que habían participado en la Exhibición de Enganches de la Maestranza. Unos 1.400 están matriculados este año para el Paseo de Caballos. Los que tengan matrícula terminada en número par tendrán acceso el martes, jueves y sábado; los que concluyan en impar, el resto de las jornadas.

Mientras, el viento levantaba un albero todavía no asentado que se metía en las 1.047 casetas del recinto ferial. En casi todas se organizaba el almuerzo con el que se concluye el montaje (en alguna hasta se encargó pizza). Era día de visillos, cornucopias y farolillos. Durante el día de hoy se terminarán de colocar los cerca de 90.000 que este año vuelven a recuperar su color tradicional.

Será también la Feria del cambio climático. El alumbrado se apagará a las dos y media de la madrugada. Una hora antes. Así se ahorra energía. La doctrina de Al Gore llega hasta el real.

Ayer también se vieron los primeros trajes de flamenca en las más pequeñas. Este año sus padres pueden estar más tranquilos. El Ayuntamiento repartirá 10.000 pulseras para facilitar la búsqueda de su hijo en caso de pérdida. Quien la requiera puede recogerla en las oficinas de información del Real, la sede de la Delegación de Fiestas Mayores y la caseta de niños perdidos. Pero para niños, los que ayer se aglomeraban en la Calle del Infierno. El domingo previo es el preferido por muchos padres para ir con ellos a este recinto que alberga 116 atracciones. Si alguien quiere probar fortuna en la tómbola no se olvide de apostar por el producto estrella de esta feria: la pelota de fútbol gitante con cámara de aire incorporada. Las hay de múltiples colores. Aunque su tamaño aconseja llevársela cuando se vaya de regreso.

Una Feria, pues, a la que sólo le quedan horas para empezar a narrarla. Aunque ya hay muchos que la cuentan desde el viernes.

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