La crónica del sábado

El año que Colón descubrió Sevilla

  • Con las mil casetas como pabellones, la primera Feria tras el referéndum arrancó con un recuerdo de la Expo.

  • El alumbrado empezó sin farolillos, que empezaron a ponerse cuando se despejaron las nubes.

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Es el único referéndum catalán que se ha celebrado. El de la parte contratante de Narciso Bonaplata que propició el arañarle un día al comienzo de la Feria, que será un poco más de abril. En abril, ferias mil. La metáfora del agua que ayer se apiadó en las horas previas de los feriantes -"a esta hora tenía que estar lloviendo en Sevilla", diría un representante municipal-, la Feria de las mil casetas, como las mil caras de la película de Alberto Rodríguez, que montó su particular real cinematográfico en la plaza de San Francisco.

La portada de la Feria 2017, nada más encenderse. La portada de la Feria 2017, nada más encenderse.

La portada de la Feria 2017, nada más encenderse. / Juan Carlos Muñoz

La portada de la Feria de este año es una maquinaria de recuerdos. ¿Qué hacía usted en el 92? El 16 de mayo de ese año, Rafa Serna se casaba con Magdalena Lirola. El pregonero de la Semana Santa de 2016 preparaba las bodas de plata de la Expo con una explosión por sevillanas en un espectáculo que presentó José Manuel Soto y acabó con un homenaje a Perejil. La Expo fue la luna de miel de Rafa y Magdalena, los padres del torero que ahora vive en Villamanrique de la Condesa, patria chica de Pascual Márquez, diestro con calle en el real al que inmortalizaron Alfonso Grosso en su novela Florido Mayo y Alberti con su paseíllo en la plaza de toros de Pontevedra.

El alumbrado llegó sin farolillos, que empezaron a colocarse poco después. Las horas previas eran de logística. Acarreo de sillas por Juan Belmonte, con lo bien que le sientan a un torero las almohadillas; dos hombres con sendas cajas de tomates Las Virtudes, de Conil; una foto de Marilyn en el camión del catering La Chapa, de Los Molares; los nuevos sacramentos: bodas, comuniones, ferias, y no es exagerada la analogía: es un rito civil, sacramento desacralizado, apoteosis del interclasismo donde a dos pasos de la avenida Adolfo Suárez se pueden firmar los pactos de la Moncloa de tomarse una copita en el Labradores y otra en la caseta de la UGT. La Semana Santa le trasladó a la Feria la incertidumbre de las isobaras.

Las sevillanas del 92, que coincidió con el boom de este mester de juglaría que cayó en picado con los reggaetones y flamenquitos. Cada cual lleva sus sevillanas. Ayer paseaba por la calle Rioja Chiquetete, que en los primeros ochenta arrasó con sus sevillanas del bipartidismo, "son la noche y el día mis dos amores", la disyuntiva entre María y Dolores. Benito Moreno le puso ritmo de sevillanas a poemas de Bécquer y en su libro Canciones, además de unas Sevillanas del 83, incluye unas Sevillanas Eróticas y las que le escribió a su hija Beatriz por su cumpleaños. "A mí las sevillanas me gustan un montón, bailar por sevillanas c'est si bon", canta la niña nacida en la Bretaña de los chuanes de Balzac.

El traje y el equipaje, dos símbolos de la Feria de Abril en las gozosas vísperas. El traje y el equipaje, dos símbolos de la Feria de Abril en las gozosas vísperas.

El traje y el equipaje, dos símbolos de la Feria de Abril en las gozosas vísperas. / Juan Carlos Muñoz

Hoy abrirá sus puertas la Caseta Municipal en la calle Pepe Luis Vázquez, el torero que según sus biógrafos Carlos Crivell y Antonio Lorca inició su historia de amor con Mercedes Silva en la Semana Santa de 1954 y la afianzó en la Feria de abril de ese año. Por Asunción desfilaban cortejos prenupciales de despedidas de soltera. Las torres cartujanas evocaban el descubrimiento de América, aunque la Feria sea la expedición que la ciudad hace a las afueras para descubrirse a sí misma. Y a quienes la visitan.

El pregonero de la Semana Santa de 2016 coordinó el maratón de sevillanas de la Feria

Un cuarto de hora en un cuarto de siglo. Es lo que debieron sentir anoche los 35 jóvenes nacidos entre abril y octubre de 1992 que participaron en el alumbrado. Colón llegó a Tablada. En Pascual Márquez, la imaginación al poder, el cuponero José María Márquez publicitaba sus cupones con sevillanas de su cosecha, "¿vamos por la segunda?", y con sendas adaptaciones del dichoso Despacito y la saeta de Serrat.

Una chica consulta el plano del real y otra se pinta los labios en pleno recinto ferial. Una chica consulta el plano del real y otra se pinta los labios en pleno recinto ferial.

Una chica consulta el plano del real y otra se pinta los labios en pleno recinto ferial. / Juan Carlos Muñoz

Los puentes de la Sevilla del 29 son arterias de la Feria que evoca el 92. Comercios de la calle Asunción se engalanan. Las flamencas bien Peinás, se lee en la peluquería Unisex. En Óptica Asunción preside el escaparate una pañoleta con la leyenda Los del 64.

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