Al mal tiempo, elegancia en Feria

  • La noche del 'pescaíto' plantea muchas dudas a la hora de elegir estilismo

  • El negro y el pantalón de pata de elefante son un acierto

Que las temperaturas no engañen a nadie. La Feria ya está aquí y toca pensar en el modelo con el que se pondrán por primera vez los pies en el albero. En ediciones anteriores, era más que probable que cualquiera tuviese pensado el conjunto desde hacía un mes. Ahora, con frío y lluvia, cuesta imaginarse ataviada con las mejores galas paseando por el real. Pero que las bajas temperaturas no le quiten las ganas a nadie de lucir palmito, sólo hay que replantearse los estilismos y disfrutar de la Feria como si hiciera 30 grados.

Aliado en multitud de eventos y ocasiones, el negro es la mejor apuesta para este pescaíto. Con independencia de la temperatura -el negro aporta elegancia ya haga 40 grados, ya se esté en la Antártida-, esta tonalidad ofrece diversas posibilidades. Cuestionados por su funcionalidad pero muy favorecedores, los monos en negro pueden ser una buena opción con la que comenzar la Feria. Esta prenda, con su correspondiente tacón, estiliza la figura y presenta mucha versatilidad. Se puede combinar con un buen mantón, ya que esta prenda aporta un toque de distinción a cualquier look. Aunque ni todas las mujeres disponen de uno ni a todas les gusta. Ellas pueden combinar su mono con un abrigo tres cuartos en algún color que haga contraste con la sobriedad del negro, por ejemplo el rojo o el fucsia. Si se prefiere prescindir de abrigo, los tan de moda kimonos en terciopelo también pueden ser una opción. Para completar el look, unos buenos pendientes (en dorado o azabache) y una cartera de mano que juegue con las tonalidades que se hayan elegido en el caso del abrigo.

Otra apuesta segura para la noche del pescaíto es el básico pantalón de pata de elefante. En tonos lisos (siendo el buganvilla, el cardenal y el verde agua los tonos predominantes) y con estampados serían una buena opción para esta prenda. Pero las bajas temperaturas no invitan a llevarlos. Por eso, una vez más, el negro hace su aparición estelar con multitud de opciones. El falso mono, en el que se combina el pantalón con el cuerpo, da muchas facilidades a la hora de abrigarse. Tanta sobriedad negra, por otro lado, invita a jugar con chaquetillas de corte Chanel, aunque algo reinventadas. De mezclilla de colores, con estampados étnicos -como se aprecia en los escaparates- son un acierto de lo más sofisticado. Pero no todo debe ser una apuesta al monocromatismo. El negro puede combinarse de mil formas y seguir resultando elegante. Si se busca comodidad a la hora de bailar sevillanas sin que la camisa se salga, la opción body es muy recomendable. Estampado muy de moda esta primavera -y más en Feria- el lunar puede ser el protagonista del body. La combinación perfecta es pantalón de campana con cuerpo blanco y lunares en negro. El top puede ser con volante al hombro, escote de pico y frunce bajo el pecho o con mangas abullonadas. Todo vale con los lunares. Estos también se pueden combinar con otra de las tendencias de la temporada: el pantalón de pata de elefante bicolor o el ya mencionado mono. Pero que el lunar no sea la única estrella que brille por el real, a pesar de que durante una semana es el auténtico protagonista.

Es cierto que, al no hacer calor, los estampados coloridos se antojan demasiado atrevidos. Pero ¿qué es la Feria sino atrevimiento? Un cuerpo con estampado tropical, acompañado de unos pendientes de gran tamaño -son un must desde hace varias temporadas- y unos labios en rojo imprimen carácter en el más sencillo de los etilismos.

Como no todas las mujeres se sienten cómodas con pantalones campana -¿quién no ha tropezado con la pernera y ha terminado comiendo albero en vez de tortilla?-, es importante destacar otras alternativas. La falda de tubo, que tiene un inconveniente cuando se empieza a comer y beber, aporta elegancia a cualquier estilismo. El negro -a combinar con opciones anteriormente citadas- siempre es una buena opción, pero recordemos que rodeadas de farolillos hay que atreverse. La falda de tubo -estampada o monocromática- se combina por arriba a la inversa de cómo sea por abajo. No es conveniente apostar por los mil y un colores, ya que eso limita a la hora de llevar los accesorios. Menos, siempre es más. Si la falda también se descarta y lo que se quiere es pantalón pero no ancho, se puede recurrir a una pernera más estrecha a la par que estilizadora. Por tratarse de una ocasión especial, el pantalón puede permitirse licencias, como el tipo de tejido o las hechuras. El corte del pantalón facilita mucho la elección del abrigo o chaqueta. Al ser ceñidos a la pierna ofrecen la posibilidad de lucir un abrigo más holgado en incluso que juegue con los volúmenes. En cuanto a las blusas, camisas, tops o bodys, lo más recomendable es utilizarlos en tejidos como la gasa o la seda que aporten vaporosidad al estilismo. También se pueden utilizar camisas con algún volante en las mangas, una tendencia muy en auge esta primavera, o las mangas de mariposa.

Mencionados al comienzo del artículo, los monos en tonos lisos también son una opción para la noche del pescaíto. Si en años anteriores jugaron un papel importante los tonos llamativos, este año la frescura invita a apostar por otros algo más oscuros (aunque sin renunciar a la viveza). Es importante destacar que, a pesar de tener ganas de lucir brazos, es recomendable recurrir a la manda larga o la manga francesa para no morir de hipotermia de camino a casa.

En cuanto a los complementos y calzado, es importante tener en cuenta las tonalidades del estilismo para no pecar de excesiva. El monocromatismo en la ropa da lugar a carteras (importante que tengan cadena para comodidad de la usuaria) estampadas y coloridas, sobre todo si se apuesta por un look total black. Originales y muy de moda, los clutchs de estilo geométrico en dorado cobrizo, plata vieja u oro rosa son una opción diferente a lo que habitualmente acompaña a los estilismos de Feria. Acierto seguro y cómodo hasta decir basta, el bolso tipo Chanel, con sus míticos laterales acolchados y la cadena dorada, también es una opción buena y vale para cualquier estilismo. En el caso de los pendientes, caballo grande, ande o no ande. Con flecos, en dorado, con piedras y borlones, con forma de mariquita... Todo vale para adornar la oreja, sobre todo si el complemento es de gran tamaño. La asimetría suma puntos en este complemento. Aunque hay que tener en cuenta el look al elegir el complemento porque, menos, siempre es más. Y, ¿qué pasa con el calzado? Parece que el tacón estará presente sí o sí (aunque las manoletinas no falten en la taquilla de la caseta). Por la fecha en la que nos encontramos -y con las ganas que hay de enseñar pedicura- cabe esperar que las sandalias hagan acto de presencia en el real, aunque eso resulte muy arriesgado. Son bonitas, sí, pero es preferible utilizar un zapato de salón (que también ofrece muchas posibilidades) y así evitar resfriados que, como dicen las madres, se cogen por los pies.

A pesar de ser recomendaciones pensadas para la noche del pescaíto, todas se pueden utilizar cualquier día de Feria. Ni las temperaturas van a cambiar, ni todas las mujeres se visten de flamenca.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios