"Es obvio que esta Feria no será como la de 2006"

  • El Ayuntamiento prevé un descenso en el consumo y admite dificultades para llenar el parque de atracciones.

La de 2013 será otra Feria de la crisis, de esas de dos o tres días llenos a mitad de la semana y un último tramo con casetas vacías y casi con los porteros pidiendo al público que entre porque las concesiones no salen rentables. Será, como el año pasado, la Feria del pepito de lomo más que del jamón y las gambas, y habrá quien recupere las tarteras y fiambreras y se pase toda la tarde en una caseta con una botella de manzanilla. En las casetas municipales y en los distritos no habrá recepciones. Tampoco las habrá en las de las Fuerzas de Seguridad y sólo parece que algunos sindicatos, asociaciones culturales y empresas mantienen aquella costumbre de agasajar a sus invitados con una copa y unos aperitivos.

El delegado de Fiestas Mayores, Gregorio Serrano, admitió este jueves las dificultades que el Ayuntamiento de Sevilla ha tenido este año para que la Calle del Infierno se llene de atracciones. "Ha costado trabajo y hemos tenido que negociar con los feriantes y permitirles un calendario de pagos para que puedan abonar las tasas, ya que al fin y al cabo tenían que adelantar un dinero que todavía no habían ingresado", explicó el edil, que también admitió dificultades para que no se notara especialmente la caída de matrículas en el paseo de enganches. "A pesar de la crisis, está todo previsto para que funcione de manera ordenada y con normalidad. Es obvio que la Feria de 2013 no será la de 2006. Ya el año pasado los hosteleros cifraron una caída del consumo en torno al 15% y también Lipasam recogió menos cantidad de basura que el año anterior, que es indicativo de ese menor consumo".

Pese a la crisis, Serrano recordó que esta semana supone una importante fuente de ingresos para muchos trabajadores y que por cada euro que gasta el Ayuntamiento en la Feria otros 2,46 revierten luego en la ciudad. El concejal de Fiestas Mayores citó un estudio de la Universidad de Sevilla del año 2010 que cifraba el impacto económico de la Feria en 675,5 millones de euros, de los que 180 eran ingresos directos en las casetas y el resto ingresos inducidos en el resto de la ciudad (hoteleros, taxistas, costureras, tiendas de complementos, etc.). "El Ayuntamiento no le gana dinero a la Feria, sino que invierte en una fiesta que repercute luego en la ciudad. Claro que todo esto son estimaciones, porque no podemos poner a dos señores en la portada contando todos los billetes que entran", ironizó Serrano. El edil avanzó que este jueves se inició la colocación de farolillos, después de consultar partes meteorológicos para no tener que reponerlos luego en caso de lluvia en esta preferia. "Estábamos como los hermanos mayores mirando modelos y el radar", bromeó.

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