Feria de Abril

De los paraguas a las sombrillas

  • El cambio de formato de la Feria ha coincidido con un cambio climático en los termómetros

  • En un nuevo aniversario de la Expo, ahora son los sevillanos los que van a viajar a Madrid y no los madrileños a Sevilla

Estampas de otra época y de ayer mismo, de siempre y de ahora. Estampas de otra época y de ayer mismo, de siempre y de ahora.

Estampas de otra época y de ayer mismo, de siempre y de ahora. / juan carlos vázquez

En una pintura impresionista, el imaginario artista describiría el tránsito del paraguas a la sombrilla. La Feria del recambio, el cambio ya es pasado, ha asistido este año al cambio climático: empezó con parámetros térmicos casi navideños, como los pingüinos del circo Alaska, y ha pasado a unos registros casi rocieros, de Vado del Quema por Tablada.

Al niño de 11 años que acompaña a su padre por el real le hace mucha gracia el nombre de las casetas. Los Sin Paseíto. Los Deficitarios Perpetuos. Montoro tiene que ser socio de honor. En la Calle del Infierno, el candidato del 19, Beltrán Pérez, guarda cola en una de las taquillas de las atracciones. En los nombres hay un componente de guasa, de extravagancia. El Ratón Vacilón. El Gusano Loco. La Feria es la loca más cuerda con la que se podría encontrar un congreso de psiquiatras. Una catarsis colectiva, terapia de grupa. Hoy, aniversario de la inauguración de la Expo, aquella sí que fue una Feria larga, se invierten las tornas. Este año no han venido los madrileños en su puente de mayo, y Madrid empezará a llenarse de sevillanos que van a ver a sus dos equipos en ese estadio que hicieron dos arquitectos con estudio en Santas Patronas, Cruz y Ortiz.

Iván Jiménez Orozco es un cochero de caballos con enjundia. Versado y leído. Está terminando Los herederos de la tierra. La continuación de La Catedral del Mar de Ildefonso Falcones, el último pregonero taurino. Sube el pasaje al coche de Iván, tirado por su yegua Daniela. Tres generaciones en uno de los lados: la abuela, la mayor de sus siete hijos y la novia de uno de sus nietos. Carmen González Lamadrid cumplió el 3 de enero 91 años. Nació en 1927 en Bárago, Potes, valle del Liébana. Fue al mismo colegio que Julián Gómez Pando, montañés de Soberao, que llegó a Sevilla con 14 años. Carmen estudió Magisterio, pero lo dejó para fundar con su marido en 1951 la cadena del Patio San Eloy.

Nueve décadas de elegancia, "hacía años que no venía a la Feria", de Carmen. Carmina, su hija, presume de madre. Y Pablo, el novio de Gema, de abuela. Completa la tripulación Betty, peruana de Arequipa, su ángel de la guarda. Esperando la partida Isabel y Ana Gómez-Pando, la quinta y la séptima de la estirpe.

Un cortejo de coches de caballos entra por el parque de María Luisa. La Feria de Los Remedios parece la del Prado. Los 75 años de la caseta Wifredo er Velloso y los 75 de Mesones el Serranito suman el siglo y medio del Mercantil, hijo del siglo XIX. En el capítulo Ciudades del libro La Transformación del mundo. Una historia global del siglo XIX, Jürgen Osterhammel habla de cinco ciudades: Venecia, Amberes, Sevilla, Leiden y Tours, que "poseían en 1850 (tres años después de la creación de la Feria de Abril) menos habitantes que en 1600". Un año antes nació Velázquez, 18 años después Murillo. Ciudades hermanadas por cierta decadencia demográfica y por compartir a pintores como Rembrandt (nació en Leiden), Rubens (vivió en Amberes, sede de los Juegos Olímpicos de 1920 y de la frase de Belauste: A mí, Sabino, que los arrollo") o Tintoretto (de la Venecia de la película de Visconti donde nace Vivaldi y muere Wagner). En Tours nace Balzac, cuya figura imponente esculpida por Rodin pasó por el Museo de Bellas Artes.

Los autobuses de Tussam son casetas portátiles. El 3 tiene la parada más próxima junto al pabellón de Guatemala. De Bormujos salen cada hora autobuses gratuitos para la Feria de Sevilla. Las sevillanas son la música clásica del real de la Feria, donde el niño de once años sigue coleccionando nombres exóticos de casetas en la Feria que cambió el paraguas por la sombrilla para las muchachas en flor.

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