Pasajeros de lo imprevisto

  • Manuela Burló Moreno regresa al festival con 'Rumbos', película coral de historias cruzadas con Pilar López de Ayala, Carmen Machi y Karra Elejalde

Manuela Burló Moreno regresó ayer al Festival de Málaga sólo un año después de comparecer en la Sección Oficial con su anterior largometraje, Cómo sobrevivir a una despedida, película que no despertó precisamente muchos entusiasmos entre el público y la crítica. Su envite para 2016 es sin embargo bien distinto: la realizadora puso ayer especial énfasis en dejar claro que Rumbos es un proyecto "personal", que viene rumiando desde 2008 con un guión que facturó a lo largo de dos años, cocinado a fuego lento y servido únicamente cuando su responsable ha encontrado las condiciones idóneas. Burló Moreno, curtida en el cortometraje con algunas piezas de muy alta consideración ("Si pudiera vivir del corto, lo haría sin dudarlo. Prefiero las historias pequeñas", dijo ayer en Málaga), presenta una aproximación a la comedia bien diferente, con abundantes licencias dramáticas, que se articula precisamente a la manera de narraciones cruzadas, con cortos potenciales unidos en un guión que invoca tanto las decisiones de los personajes como el carácter imprevisible del destino. Del mismo modo, Rumbos es una película montada en tiempo real: su metraje dura exactamente lo que dura la acción (o mejor, las acciones) que cuenta, un registro que Burló Moreno deseaba adoptar "desde hacía mucho tiempo" y que tuvo su mayor dificultad "no en el rodaje, que fue relativamente sencillo salvo por el hecho de que trabajáramos de noche; sino en la escritura del guión, donde había que encajarlo todo a la perfección. De hecho, el tiempo real se hace explícito en la película: el espectador sabe siempre exactamente qué hora es en la ficción".

En Rumbos, los protagonistas de las distintas historias se desplazan en coche en una gran ciudad por la madrugada: dos jóvenes que han secuestrado un automóvil muy caro (Emilio Palacios y Christopher Torres), dos sanitarios que hacen guardia en una ambulancia (Ernesto Alterio y Rafa Odorrika), un taxista que recibe una llamada de su mujer (Karra Elejalde), un camionero que busca los servicios de una prostituta en un episodio que esconde mucho más detrás (Fernando Albizu y Carmen Machi) y una pareja sumida en la tormenta dentro de su coche (Pilar López de Ayala y Miki Esparbé). También hay pasajeros en un autobús, donde la actriz malagueña Fanny de Castro regala una interpretación colosal. El nexo que articula todas estas historias es un programa de radio nocturno en la voz de Julia Otero. Tal y como apuntó Burló Moreno, "la soledad, el amor, el desamor y la cobardía" son los elementos que definen el material humano vertido en los actores.

Que en Rumbos entran en juego pasiones muy distintas quedó patente ayer en el encuentro con el reparto: Pilar López de Ayala se mostró contenta por "poder volver a actuar en una comedia", mientras que Karra Elejalde dejó bien clara su satisfacción por "haber salido por fin de la comedia. Si sigues demasiado tiempo con eso no es que te encasilles, es que directamente te empiezan a llamar chanquete". Carmen Machi hizo por su parte referencia al protagonismo de los diálogos en el desarrollo del filme: "Echo de menos guiones en los que se hable más. He conocido proyectos que se han rechazado porque, según los productores, se hablaba mucho. Parece que esto asusta. Pero no, necesitamos películas en las que se hable, porque hay palabras que deben ser dichas". Una reivindicación que parece tener eco en esta edición del festival, donde ya ha habido notables diálogos. Y los que vendrán.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios