En el corazón de la tragedia

  • El Festival presentó 'Gernika' en el 79 aniversario del bombardeo. Esta producción de 6 millones introduce un drama romántico en el hecho histórico.

Cinco días antes del 26 de abril de 1937, en Bilbao, un periodista americano venido a menos se emborracha en una sala de cine para poder aguantar su propia apatía. Tiene que contar una guerra que cada día le interesa menos y, a la vez, luchar con la censura republicana de la oficina de prensa, como el resto de colegas. Teresa es editora en dicha oficina y bajo las órdenes de su jefe Vasyl, asesor ruso del gobierno republicano, tiene la misión de controlar las crónicas que los reporteros internacionales envían a sus medios. En mitad de esta guerra de la información ambos encontrarán la inspiración suficiente para recuperar el idealismo que les llevó a estar en aquel lugar aquel fatídico día. Justo en el 79 aniversario del bombardeo de Gernika, el Festival de Málaga presentó a concurso el primer largometraje dedicado a uno de los episodios más famosos de la guerra civil española. La producción de 6 millones de euros -que nació en Málaga y ha querido presentarse muy cerca de la Casa Natal de Picasso- cuenta una historia de amor, celos y venganzas personales enmarcada en la tragedia que sufrió el pueblo vasco a manos de la aviación alemana.

Koldo Serra ha dirigido a un reparto internacional encabezado por María Valverde, James D'Arcy, Jack Davenport, Bárbara Goenaga e Ingrid García Jonsson. Rodada en inglés, aunque también se habla euskera, castellano y alemán, la cinta no pretende tomar una posición política, ni retratar un sólo bando, según explicó el equipo. "Nos documentamos mucho y cuando tocas este tema te entran bastantes dudas, pero realmente lo que queríamos era hacer una película muy humanista y contar cómo la gente intenta hacer su vida de forma normal a pesar de las circunstancias", comentó el guionista Carlos Clavijo.

En menos de 8 semanas rodaron una película "que no es sólo de la guerra civil, intenta hablar de otro tema más universal, la historia podría haberse enmarcado en cualquier otro lugar, otro bombardeo, son personajes que están en el centro de un hecho, que no fue el más duro, ni el más cruento, ni el que más víctimas tuvo, sólo uno de los más famosos", contó ayer su director, Koldo Serra.

Hace cinco años que surgió esta idea que pone también el acento en el papel que la mujer libró en la contienda. "Los personajes femeninos están muy bien escritos, teníamos que ser mujeres fuertes, guerreras, para que los hombres no nos comieran", apuntó María Valverde. Para Bárbara Goenaga recuperar este capítulo de la historia resulta también necesario. "A mi como vasca me removió por dentro, porque una cosa es leer la historia y ver fotos en blanco y negro y otra distinta vivirla, verla a través de personas que aman, que sienten, que sufren en una guerra entre hermanos", agregó Goenaga.

Los efectos digitales, la ambientación, el diseño de arte y el vestuario van introduciendo al espectador en un relato que va creciendo en tensión hasta su punto álgido en los veinte minutos finales dedicados al bombardeo. "Esta historia hubiera necesitado diez millones en lugar de seis, siempre quieres más pero teníamos lo que teníamos y había que sacarle el mejor partido posible y lo hemos hecho gracias al equipo", dijo el productor José Alba.

"Hemos querido hacerlo con mucho mimo y que el bombardeo estuviera bien contado, hablamos con mucha gente, leímos mucho y encontramos aún diversas versiones del hecho en sí", comentó Serra y subrayó que todavía hay quienes piensan que fue "casi por casualidad", que los aviones pasaban hacia otro destino. Algo muy alejado de las horas horror relatadas por los habitantes de Gernika que vivieron el 26 de abril de 1937. Las crónicas internacionales difundieron la masacre y Picasso la inmortalizó poco después para la exposición de París.

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