Ecclestone rechaza cancelar el GP de Bahréin

  • El patrón de la F1 se ofrece a hablar con los manifestantes que protestan contra la represión en el país. Varias ONG han pedido que se cancele la prueba.

El patrón de la Fórmula 1, Bernie Ecclestone, ha rechazado cancelar el Gran Premio de Fórmula 1 de Bahréin, previsto para este fin de semana, a pesar de la represión por parte de las fuerzas de seguridad de las manifestaciones pro democráticas en el país, si bien se ha ofrecido a hablar con los manifestantes. "Me encantaría hablar de esto con todo el mundo, como ya hice antes. No quiero ver problemas. No queremos ver a gente protestar y enfrentarse por cosas que no entendemos, porque realmente no las entendemos. No queremos ver a gente reprimida como resultado de la carrera", ha manifestado en los medios británicos. "Algunas personas creen que es nuestra culpa que haya problemas. Tenemos gran simpatía por ellos. Que no se olvide que fui el que canceló la carrera en Sudáfrica durante el Apartheid", ha agregado Ecclestone.

La carrera fue cancelada en el año 2011 después de que un levantamiento pro-demócrata fuese aplastado y dejase al menos 35 víctimas mortales, mientras que el pasado año sí tuvo lugar pero estuvo rodeado de fuertes medidas de seguridad e intervenciones policiales en la zona. En 2012, cuatro miembros del equipo Force India se vieron afectados por el impacto de un cóctel molotov contra el circuito.

"Hablé con los representantes de los manifestantes (el año pasado). Nos reunimos en Londres y Bahréin y mantuvimos conversaciones. También hablé con las autoridades, y fue difícil decidir quién tenía razón y quién estaba equivocado", ha argumentado. "Cuando uno habla con la gente que representa a los manifestantes entiende que se trata de una persona sensible y comprende lo que acabo de decir, que ambas partes podrían estar equivocadas", ha añadido Ecclestone.

"Uno siempre se va a encontrar con gente que va a intentar sacar ventaja de cualquier situación. Si vas a hacer algo, vas a tener que hacerlo cuando hay muchas televisiones internacionales pendientes", ha dicho, antes de expresar su simpatía "por ambas partes". En este sentido, ha expresado su deseo de que "estas partes pudieran solucionar las cosas". "Si hay algún problema, como es evidente, ya que la gente no crea problemas si no los hay, podrían solucionarlo", ha apuntado, según ha informado el diario británico The Guardian

Preguntado sobre la seguridad del personal que se desplazará al país, el patrón de la Fórmula 1 ha indicado que no considera que "las personas que discutan sean mala gente", por lo que ha recalcado que no cree "que vayan a intentar causar daño para demostrar su punto de vista". "Hemos tenido todo tipo de manifestantes. Mirad esos que ahora se quejan de la señora Margaret Thatcher. Esto pasa todo el tiempo. La gente usa estas cosas cuando hay una oportunidad", ha dicho. "El gran problema es que hay gente que quiere tener más que decir sobre cómo el país es gobernado", ha añadido. "Es probablemente lo mismo que pasa en nuestro país, Inglaterra. Hay sectores que ven que la otra parte lo hace mal y querrían que se hiciera a su manera. Pasa en todo el mundo", ha apostillado Ecclestone.

Petición de varias ONG

Este mismo lunes, cuatro ONG han enviado varias cartas a los organizadores del Gran Premio, a los conductores, los patrocinadores y los medios de comunicación que retransmitirán el evento para que reconsideren su participación en el mismo. "Escribimos para que os replanteéis vuestro compromiso con el Gran Premio de Bahréin y abandonéis la carrera. Si sale adelante, se celebrará en un país en el que su Gobierno continúa cometiendo graves violaciones de los Derechos Humanos, desde arrestos arbitrarios hasta torturas", han indicado.

"En las cárceles del país hay miles de presos políticos, la Policía hace un uso excesivo de la fuerza con impunidad, y a los miembros de la oposición se les ha retirado la nacionalidad", han agregado los firmantes, el Centro de Bahréin por los Derechos Humanos (BCHR), la Asociación de la Prensa de Bahréin (CPA), la Sociedad Juvenil de Bahréin por los Derechos Humanos (BYSHR) y la Campaña contra el Comercio de Armas (CAAT). "Debido a la controversia global y las protestas públicas, el gran premio del año pasado fue una vergüenza para el deporte y para todos los que participaron. La carrera fue utilizada por el Gobierno de Bahréin para emitir una imagen falsa de normalidad al extranjero, al tiempo que evitó la entrada de periodistas internacionales que querían ver la realidad sobre el terreno", han resaltado.

El texto subraya que la carrera se celebró "bajo condiciones que equivalían a una ley marcial". "En las semanas precedentes, muchos activistas y líderes opositores fueron detenidos, y algunos de ellos pasaron varios meses encarcelados", han añadido. "Los periodistas extranjeros fueron atacados, arrestados e incluso deportados. Durante el fin de semana de la carrera, un hombre falleció a manos de las fuerzas de seguridad. Su cadáver, con marcas de tortura, fue lanzado en el tejado de una vivienda", han apuntado. "La situación en Bahréin no ha mejorado desde el año pasado. En todo caso, ha ido a peor. El Gobierno se ha comprometido con la reforma, pero no está haciendo nada para implementarla", ha remachado.

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