Borrón y cuenta nueva

  • Alejandro Sanz ha sido el último en romper con su representante de siempre. Antes que él otros famosos como Sting, Dani Martín o Ben Stiller se vieron estafados por sus mánagers.

Alejandro Sanz acaba de romper su relación profesional con Rosa Lagarrigue, la representante que ha llevado su carrera musical desde sus inicios. A pesar de que el cantante no se ha pronunciado al respecto, personas de su confianza aseguran que la decisión la ha tomado de forma "fulminante" después de encargar una auditoría, dejando entrever que las cuentas no terminaban de encajarle. Pero Alejandro no ha sido el único que se ha visto traicionado por su mánager, de la que hace unos años también se desligó sin dar explicaciones Miguel Bosé. No hay más que poner un rato Telecinco para ver cómo Belén Esteban muestra, con polígrafo incluido, cómo Toño Sanchís, al que consideraba parte de su familia, ha estado manejando a sus anchas durante años las cuentas corrientes de la colaboradora.

Pero mucho antes de estos casos mediáticos, otros famosos ocuparon titulares tras romper con sus representantes de siempre. El Canto del Loco, Hombres G y Marta Sánchez se vieron engañados por el mismo hombre, 'Tibu', aunque sólo el grupo de Dani Martín consiguió que lo condenaran por apropiación indebida con una multa de 21.000 euros y dos años de cárcel tras demostrar que se había quedado con más de 200.000 euros del grupo. La estafa a Marta Sánchez llegó con los royalties de Colgando en tus manos, un dinero que desvió a su cuenta corriente después de hacer creer a la cantante que Carlos Baute no le había abonado los derechos correspondientes.

El cantante Melendi se desligó de forma polémica de su mánager tras acusarlo de haberle robado durante años y de ser el responsable de todos los escándalos de una etapa de su vida. En esa misma línea se movió Britney Spears, que denunció a su mánager de iniciarla en las drogas y de intentar controlar su vida. Algo de razón tendría la chica cuando el representante, hoy por hoy, sigue sin poder acercarse a la cantante por una orden de alejamiento.

El que no pudo demostrar que su administrador se había quedado con 30 millones de dólares fue Elton John, aunque el caso estuvo mucho tiempo en los tribunales. Más lista fue Uma Thurman, que consiguió que su mánager le devolviera un millón de dólares de trabajos que no había cobrado. Lo que no sabía la actriz es que ese dinero saldría de las cuentas de otros representados.

Sting es otro de los que entra en esta lista de estafas con un caso muy llamativo, ya que pudo comprobar que su mánager había estado desviando dinero a su cuenta corriente durante 15 años.

También el actor Ben Stiller se dio cuenta demasiado tarde de que su representante le había robado 250.000 dólares, ya que hasta entonces llevaba acumulado más de 10 millones de dólares en sus estafas.

Pero no todos los despidos llegan después de un robo. Jennifer López, por ejemplo, echó a su representante después de que éste le sugiriera que debía perder peso.

Los hay quienes, al romper su relación con su representante, lo hacen también con su familia. Como el caso de Beyoncé, que acusó a su padre de llevar años robándole el dinero que gestionaba como representante. Macaulay Culkin pidió antes de su mayoría de edad que sus progenitores dejaran de ser los encargados de gestionar sus cuentas, ya que el chaval estaba viendo que sus beneficios estaban cayendo en saco roto. También Arantxa Sánchez Vicario rompió su relación con sus padres por ser unos malos administradores y les acusó de una estafa de 45 millones. Aunque el caso más llamativo fue el de la actriz Leighton Meester, que comprobó con asombro que su madre se había gastado en cirugía estética todo el dinero que ella había estado enviando durante años a su hermano para sufragar los gastos de una grave enfermedad.

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