Coachella, la pasarela más cotizada

  • El festival de música alternativa de California se ha convertido estos dos últimos fines de semana en el escaparate más codiciado por las 'celebrities' de todo el mundo.

No hay famoso que se precie que no inaugure su primavera con una visita al festival de música alternativa que se celebra desde 1999 en Indio, California. Coachella ha dejado de ser el heredero de Woodstock para convertirse en el mejor escaparate de los VIP de todo el mundo.

Hasta este fin de semana, el festival californiano ha sido punto de encuentro de modelos, cantantes y actores consagrados, que aprovechan la cita para lucir palmito y seguir cotizando al alza. Lindsay Lohan, Kate Perry o Paris Hilton son algunas de las incondicionales de esta fiesta de la primavera de celebrities, aunque también son fijas en los últimos años las hermanas Jenner o Alessandra Ambrosio, que aprovechan esta oportunidad no sólo para lucir tipazo sino también y sobre todo, para pasearse con los modelos de las marcas que promocionan. Así lo ha criticado la prensa americana, que considera que Coachella está perdiendo su esencia por culpa de este tipo de actuaciones sujetas a la promoción de determinadas firmas.

En cualquier caso, el festival de California ha servido también como punto de partida a nuevas parejas de celebrities. Es el caso de Orlando Bloom y Katy Perry, que han dado rienda suelta a su historia de amor y han paseado de la mano sin importarles ser vistos por los fotógrafos o Sara Sampaio o Olivier Ripley, que han aprovechado esta cita para confirmar lo que hasta ahora era un rumor a voces. Otra pareja que no se ha escondido ha sido la formada por Leonardo DiCaprio y Rihanna, que han sido fotografiados en actitud cariñosa en uno de los conciertos.

Ha servido también como plataforma de nuevos valores, como el caso de los hijos de Cindy Crawford, Kaia y Presley, que han acudido por primera vez junto a sus padres a Coachella para dejarse ver, ahora que han decidido seguir los pasos de su famosa mamá en el mundo de la moda.

Pero este festival americano ha servido también como punto de evasión a otros rostros conocidos que viven ajenos al mundo de la moda o las artes, como Alonso Aznar, el hijo del ex presidente del Gobierno José María Aznar.

Y es que acudir a este festival no está al alcance de cualquiera. Una entrada normal supera los 375 dólares, una cifra a la que hay que añadir el alojamiento y la comida. Estos festivaleros VIP, no obstante, no se conforman con una de estas entradas, sino que pagan más del doble (900 dólares) por un pase exclusivo que garantiza en cierta medida su privacidad. A esta cantidad hay que añadir los 6.500 dólares por persona y día que cuesta alojarse en una de las estancias con aire acondicionado que se ubican en esta zona acotada para celebrities.

Lo que está claro es que el festival de Coachella es cada primavera, lo que Ibiza es en verano para los famosos de medio mundo.

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