Isabel II, los medios y la 'Meghan-manía'

  • La cadena NBC ofrece hoy una entrevista con la soberana británica con motivo de los 65 años de su coronación

Foto de familia de la reina Isabel II (centro), junto a su esposo, su hijo Carlos y Camila (i.), y su nieto Guillermo con Catalina (dcha.). Foto de familia de la reina Isabel II (centro), junto a su esposo, su hijo Carlos y Camila (i.), y su nieto Guillermo con Catalina (dcha.).

Foto de familia de la reina Isabel II (centro), junto a su esposo, su hijo Carlos y Camila (i.), y su nieto Guillermo con Catalina (dcha.). / efe

Si antaño la familia real británica tenía fama de distante, ahora aprovecha cualquier oportunidad que surja en los medios de comunicación para mostrarse cercana a su pueblo. Y aunque normalmente los titulares los suele acaparar la generación más joven, esta vez es la reina Isabel II la que ha concedido una inusual entrevista a la BBC por los 65 años de su coronación, que ve la luz hoy en la cadena NBC.

Que la monarca se someta a una entrevista es toda una rareza. Cuando lo hizo en 1992, en el marco de una emisión especial sobre sus 40 años en el trono, hubo muchas reticencias, pues se temía que quizá revelara demasiado sobre lo que sucedía en la corte. Por supuesto, la reina no concede entrevistas espontáneas y a nadie le está permitido abordar a la monarca. Además, los asuntos políticos son un tema tabú para la jefa de Estado. Teniendo todo esto en cuenta, no es de esperar que hoy la emisión The Coronation (La coronación), revele demasiados secretos. Pero la entrevista en sí misma ya supone algo extraordinario, y en ella la nonagenaria monarca cuenta lo dura que puede llegar a ser la vida en palacio. Como ejemplo, señaló lo cansado que fue el largo trayecto para la ceremonia de coronación, en la abadía de Westminster, en un carruaje dorado del siglo XVIII. Fue "horrible", confiesa Isabel II en un extracto de la entrevista. Su asiento estaba hecho de muelles recubiertos únicamente de piel, y "no resultaba muy cómodo", explica.

Durante la charla, la soberana también cuenta cómo durante la Segunda Guerra Mundial algunas joyas las escondieron en una lata de galletas en el castillo de Windsor. Además, recuerda cómo vivió de niña la coronación de su padre, el rey Jorge VI. Tras la muerte de éste, cuando apenas tenía 56 años, Elizabeth se convirtió en la reina Isabel II el 6 de febrero de 1952. No obstante, la coronación de la monarca, que actualmente tiene 91 años, se llevó a cabo un año después, el 2 de junio de 1953. En un principio, la tímida reina no quería que se retransmitiera por televisión.

En los años 90, la relación entre la familia real y los británicos alcanzó uno de sus momentos más tensos: el matrimonio entre el príncipe heredero, Carlos de Gales, y la princesa Diana, se había hecho añicos y generaba ríos de tinta en la prensa del corazón. En una entrevista televisiva, Lady Di contó, casi entre susurros, que Camila Parker Bowles era "el número tres del matrimonio, y eso dejaba poco espacio". Perseguida por los paparazzi, Diana falleció más tarde en París en un trágico accidente de tráfico del que la Casa Real culpó a los medios de comunicación. El año pasado, durante un proceso celebrado en Francia por unas fotos de la duquesa de Cambridge en top less, el príncipe Guillermo contó la conmoción que sintió por lo mucho que le recordaba al acoso "que llevó a la muerte" de su madre.

Las escuchas telefónicas o instantáneas, como las del príncipe Enrique desnudo en una fiesta en su hotel de Las Vegas, indignaron a los británicos. Mucho de lo que se publicó entonces habría sido impensable en otras monarquías, como la española. Pero hoy en día la familia real británica vuelve a gozar de popularidad. ¿Una inteligente estrategia de relaciones públicas o mera depuración? Quizá ambas cosas. Los más jóvenes de la familia se han involucrado en distintas causas sociales. El año pasado, Enrique contó lo mucho que sufrió la muerte de su madre. Su boda con la actriz estadounidense Meghan Markle, prevista para mayo, supone un nuevo acontecimiento mediático para los royals. Ante el entusiasmo que se ha desatado en torno a la joven, de 36 años, los medios hablan ya de Meghan-manía. ¿Y la reina? Tan discreta como siempre. En su discurso de Navidad, la monarca incluso mencionó indirectamente a la prometida de su nieto cuando dijo que en este 2018 la familia real crecería; con ello no sólo se refería al tercer hijo de los príncipes Guillermo y Catalina, sino también a Markle.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios