El Príncipe ocupa su lugar

  • La Reina acompaña a los Príncipes de Asturias y sus hijas a la tradicional misa de Pascua en la catedral mallorquina junto a la infanta Elena y con la ausencia del Rey y los duques de Palma.

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Era improbable la presencia de don Juan Carlos en la misa del Domingo de Resurrección en Palma de Mallorca debido a la convalecencia de su última operación, pero era seguro que los duques de Palma no iban a hacer acto de presencia en el posado pascual de la Familia del Rey, aunque la infanta Cristina estuviera presente en 2011, cuando su imagen comenzaba a tambalearse. Los Príncipes de Asturias y sus hijas volvieron a ser el centro de las miradas en tan señalada fecha para la familia, con la compañía de la Reina, que ha pasado estos días de descanso en el palacio de Marivent, y la infanta Elena, favorecida en su aspecto y reafianzada en su papel de representación. La hija mayor de los Reyes acudió a la misa presidida por el obispo balear, Javier Salinas, sin sus hijos, después de haber compartido unos días con la familia de su hermana Cristina en la estación de Baqueira Beret. La infanta Elena no posaba con motivo de la Pascua palmesana desde el año 2008, cuando se anunció su separación con Jaime de Marichalar. Los príncipes, por su parte, ya habían disfrutado en familia de una visita a la manchega Almagro durante la Semana Santa y viajaron a Palma para la tradicional fotografía de estas fechas, una de las contadas oportunidades del calendario en las que posan junto a las infantas Leonor y Sofía.

La Reina, que ha estado acompañada estos días por su cuñada Irene, tuvo que escuchar algunos gritos de protesta a su llegada, con alusiones a Iñaki Urdangarín.  Además de ser recibida por el obispo, en la puerta de la catedral se encontraban el presidente balear, José Ramón Bauzá y la presidenta del Consell autonómico, María Salom.

Doña Letizia eligió para esta festividad una chaqueta en tonos blancos y azules, con pantalón azul, de la firma Mango, en una muestra de contención presupuestaria. Las pequeñas lucían sendos vestidos de estampados florales, en tonalidad crema, y rebecas de punto, verde en el caso de Doña Leonor y rosa en el caso de su hermana pequeña.

Doña Sofía también llevaba  una chaqueta de estampado floral y una falda lápiz azul oscuro; y la infanta Elena optó por una chaqueta multicolor de rectángulos contrastados y un pantalón en tono berenjena. El Príncipe vestía un traje azul.

La familia siguió la ceremonia religiosa y a la salida de la seo, tras las fotos, se despidieron de las autoridades. En uno de los dos automóviles en los que se marcharon iba la Reina y su hija; mientras que en el otro viajaban el Príncipe, al volante, junto a su esposa e hijas.  Los gritos de críticas fueron minoría frente a los aplausos y muestras de cariño del medio millar de personas que estuvieron esperando en el exterior del templo.

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