Supersticiosos

  • ¿Qué tienen en común Johnny Depp, Lady Gaga e Isabel Preysler? Los tres tienen sus manías, como todos los famosos.

Reconozcámoslo. Todos tenemos alguna que otra manía que en muchos casos roza el pánico. Mucho se ha escrito sobre este tema. No obstante, una de las obras más conocidas es The phobia list, de Fredd Culbertson. El autor reúne más de 500 miedos comunes entre la población y, cómo no, las celebrities no quedan exentas de estos temores. No se trata de una moda pasajera. A lo largo de los siglos muchos han sido los personajes históricos que han basado sus decisiones en sus supersticiones más arraigadas. El miedo a la noche de Julio César, el temor a los gatos negros de Napoleón Bonaparte o la aversión al número 13 de Winston Churchill son prueba de ello.

Personajes de la talla de Barack Obama o Johnny Depp también deben afrontar sus propios miedos. En el caso del protagonista de Piratas del Caribe se dice que sus mayores temores son las arañas y los payasos. Sin embargo, los supersticiosos por excelencia en el mundo de los famosos son Woody Allen y Alfred Hitchcock. Ambos directores de cine hicieron populares sus supersticiones, entre las que destacaba el pánico hacia los huevos del autor de Psicosis y el temor a la luz del sol, a los niños y a las habitaciones pequeñas del cineasta de Manhattan.

Temor a los gatos negros, a pasar por debajo de escaleras o a derramar sal son algunas de las supersticiones más comunes. Es habitual tener una de estas fobias, lo sorprendente es tenerlas todas. Este es el caso del cantante colombiano Juanes.

Otra de las fobias más habituales es el miedo a volar. Si te dan pánico los aviones, compartes temores con Jennifer Aniston y Robert Smith. El líder de The Cure va más allá que la actriz que encarnó a Rachel en Friends e incluso ha llegado a cruzar el Atlántico en barco y separado del resto del grupo para evitar tener que volar.

Además de los que se acogen a los tópicos más habituales, están aquellos que crean sus propias supersticiones. Uno de los más destacados en este campo es Gabriel García Márquez. El escritor colombiano se niega a que le hagan una biografía porque lo considera una forma de invocar a la muerte.

Lady Gaga ha creado sus propias supersticiones sobre con quién mantener relaciones sexuales: sólo con aquellos que "cuidan de ella" para evitar que destruyan su energía. Por su parte, Isabel Preysler no sale de casa sin dar siete vueltas a un anillo que siempre lleva consigo. Cuentan también que Luciano Pavarotti solía recoger los clavos doblados tras el montaje de los escenarios en los que debía actuar.

Otros como Jennifer Lopez parecen llevar sus supersticiones al extremo. Se dice que la cantante quemó el vestido de novia con el que iba a casarse con Ben Affleck tras anular la boda para ahuyentar la mala suerte.

El área deportiva tampoco escapa a las supersticiones. De todos es sabida la gran cuantía de manías y rituales que siguen los porteros de los equipos de fútbol. Iker Casillas, por ejemplo, modificó hace poco uno de sus rituales: ponerse las medias del revés para atraer la suerte. Tras cuatro años cumpliendo con este ritual por consejo de un preso de etnia gitana, el guardameta volvió a lucir las medias del derecho en diversos partidos antes de su lesión.

En el mundo del motor la estrella es el número 13. Conocido por todos es el '12+1' que acuñó Ángel Nieto para referirse a sus títulos mundiales en motociclismo. Lo mismo sucede en Fórmula 1. Pilotos y escuderías huyen de este número desde hace décadas. En este deporte destaca, además, el caso de Fernando Alonso. El piloto asturiano evita cruzarse con mecánicos con los que habló en carreras anteriores en las que le fue mal. Además, el bicampeón del mundo acostumbra a hacer cálculos con los números de las habitaciones en las que se alojan él y sus compañeros para saber si la suerte estará de su lado.

Y es que la frontera entre la superstición y la excentricidad es muy fina y, en muchas ocasiones, lo que empieza como la primera acaba con la segunda.

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