La fotógrafa Annie Leibovitz, en bancarrota

Nunca tuvo fama de organizar bien sus finanzas y su perfeccionismo llevado al extremo la ha colocado al borde de la bancarrota.

Llevar a Arnold Schwarzenegger a la cima de una montaña, sumergir a Whoopi Goldberg en una bañera llena de leche o cerrar el palacio de Versalles para fotografiar a Kirsten Dunst como María Antonieta: todo le está permitido. Pero todo tiene un precio. Para poder seguir con sus impresionantes sesiones de fotos, y en plena tormenta de la crisis, Annie Leibovitz hizo en diciembre de 2008 lo que muchos artistas y coleccionistas de arte: recurrir a una institución financiera que le prestó dinero a cambio de una hipoteca sobre las obras. Ahora debe 24 millones de dólares y el 8 de setiembre vence el plazo a partir del cual entrará en bancarrota si no devuelve el dinero a Art Capital, que ha iniciado una demanda judicial reclamándole lo pactado.

Es la fotógrafo de los famosos por excelencia. Inmortalizó al cantante John Lennon desnudo con Yoko Ono horas antes de su asesinato en 1980, a la reina Isabel de Inglaterra, a Demi Moore embarazada y desnuda y a una innumerable lista de celebritities que se rinden a su objetivo.

La revista New York Magazine ha dedicado esta semana un extenso artículo para intentar dilucidar una respuesta, señalando al tren de vida de Leibovitz y sus obsesiones profesionales, que fueron poco a poco alejándola de la realidad. La revista escruta desde las puestas en escena delirantes de sus fotos hasta su creciente gusto por el lujo, incluyendo la compra de un departamento sobre el Sena en París para disfrutarlo con su ex amante la escritora Susan Sontag, fallecida en 2004. Pero al final todo se paga y su futuro es incierto.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios