La nueva generación Grimaldi

  • Andrea, Pierre y Carlota son el relevo de su madre Carolina y sus tíos Alberto y Estefanía en el plano mediático

Los hijos del desaparecido Rainiero de Mónaco, el príncipe Alberto y sus hermanas Carolina y Estefanía, han copado las portadas del corazón y captado los flashes de las cámaras por sus líos amorosos, escándalos o relaciones fallidas durante años, pero el relevo Grimaldi ha llegado. Las nuevas generaciones de la Familia Real monegasca empujan con fuerza relegando a su tío Alberto II y las princesas Carolina y Estefanía a un plano más institucional. Ahora, tienen la labor de mantener la sofisticación del glamuroso principado. Y parece que lo están consiguiendo si tenemos en cuenta la labor de los hermanos en citas tan tradicionales y solemnes como el Baile de la Rosa, en el que incluso han llegado a ser los anfitriones en solitario.

Por estilo y belleza, todo apuntaba a que la princesa Carlota era la mejor promoción para la familia Grimaldi. La joven ha heredado los buenos dotes de su progenitora. Muy bella y de educación exquisita, la hija mayor de la princesa Carolina es su más digna sucesora, irradia magnetismo y es la reina de las miradas allá donde va. Sin embargo, en el último año y tras dejar a su novio de toda la vida, Alex Dellal, por un actor bastante mayor que ella, Carlota ha perdido esa imagen de inocencia para ser llamada la nueva "princesa díscola" de su dinastía. Ella, en cambio, intenta vivir alejada de la polémica y al margen de todos los comentarios que la rodean. Su relación con Gad Elmaleh, al que conoció a finales del año pasado, parece que va viento en popa. La química entre ellos fue muy fuerte desde el principio y, a pesar de la diferencia de edad -ella cumplirá el próximo 3 de agosto 26 años y él tiene 41- se entienden a la perfección. "Mi madre dice que mi vida parece el guión de una comedia romántica. Nací en Marruecos y ahora vivo en País con una princesa. La realidad, en este caso, es mejor que cualquier película", acaba de confesar Elmaleh en una entrevista para Elle.

Andrea y Pierre, por su parte, viven una etapa de tranquilidad y estabilidad en el amor junto a sus respectivas parejas, aunque tampoco se escapan de la controversia que genera cada uno de sus pasos. Sus relaciones, sus escapadas, su forma de vestir o comportarse son perseguidas por los paparazzis, siendo señalados en más de una ocasión por sus excesos, trifulcas nocturnas y enfrentamientos con la prensa. Andrea, el mayor, es el nuevo dandi de la familia, cualidad heredada directamente de su tío Alberto, y Pierre, de vacaciones ahora en El Puerto de Santa María, destaca por su descaro y rebeldía, características que comparte con Estefanía. Este último, siempre más discreto que sus hermanos, mantiene una relación seria y estable con Beatrice Borromeo, mientras que su hermano prepara su boda con la rica heredera Tatiana Santo Domingo para el año que viene. La pareja lleva saliendo desde hace siete años y ha compartido nidito de amor. Ya era hora de que dieran el paso y se atrevieran a pasar por el altar. El principado estaba deseando que uno de los sobrinos de su príncipe soberano siente la cabeza comprometiéndose.

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