Lo viejo se llama ahora 'vintage'

  • El armario de la abuela se convierte en el cofre del tesoro, del que se pueden sacar joyas como un bolso de piel o un broche, con un toque antiguo que los hace únicos

No existe una fecha determinada en la que una pieza se convierte en algo vintage. Hay quien habla de a partir de 30 años de antigüedad. Pero un bolso de cuero, que se ha ablandado por el uso y muestra pequeños roces o marcas, tiene un aire diferente. Las prendas antigüas ya no se tiran a la basura, sino que se guardan con mimo, pues pueden ser útiles cuando uno menos lo espera.

Nuestra oscarizada actriz Penélope Cruz se ha mostrado más que admiradora de estas piezas de coleccionista. Para el que seguramente haya sido el día más importante de su carrera, cuando recibió el Oscar a la mejor actriz secundaria por su papel de María Elena en Vicky Cristina Barcelona, Penélope eligió un vestido de Pierre Balmain de 60 años de antigüedad. Tal y como ella aseguró, se enamoró de él nada más verlo, pero no quiso comprarlo, pues no tenía una ocasión especial. Cuando supo que estaba nominada, volvió, y su tesoro seguía allí. Hizo falta una minuciosa tarea para poner a punto el vestido, un modelo de escote corazón en palabra de honor, en un color blanco roto, y lleno de encajes, drapeados y vuelo. Más recientemente, en concreto la semana pasada, para la presentación de Los abrazos rotos en Berlín, lució otro modelo vintage, en este caso de Hervé Léroux. Su compañera en la película de Woody Allen, Scarlett Johansson, es una gran admiradora de este estilo, más concretamente de los looks que se inspiran en la época dorada hollywoodiense. También Kate Moss y Sienna Miller, indiscutibles iconos de moda) hacen gran acopio de prendas vintage, y ellas lo tienen muy fácil, pues los mercadillos londinenses de Portobello y Candem son un hervidero de piezas únicas listas para hacerse un hueco esencial (y especial) en cualquier armario. No hace falta encontrar un vestido de una gran firma, basta con un cinturón de hebilla vistosa, unas gafas de sol de otra época, un vestido camisero de aire pin up o unas botas de cowboy con la punta desgastada. Y tampoco hay que buscar en grandes boutiques, los mejores bolsos vintage están en tiendas de segunda mano.

"No veo el vintage como una tendencia, es estilo sin final", reza la página web de este tipo de bolsos Vintage in style (a la que pertenece el de la imagen). La afirmación de Coco Chanel de que "para ser insustituíble, uno siempre tiene que ser diferente", les sirve para reafirmarse en que llevar un bolso vintage es sinónimo de una personalidad marcada y de individualidad. Y quizás sea cierto, pues si hay una cosa segura de estas piezas frente a la ropa comprada en tiendas convencionales, es que son únicas. Es muy poco probable (por no decir imposible) cruzarse con alquien por la calle que lleve lo mismo. Ahora, el baúl de la abuela (o incluso de una madre) adquiere otra dimensión.

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