El cine desde, por y según Sevilla

  • Las secciones Resistencias, Las Nuevas Olas y Selección EFA proyectarán películas rodadas en la capital andaluza o participadas por sevillanos.

Además de ciudad de la ópera, Sevilla podría ser denominada con todas las de la ley ciudad del cine, habida cuenta de la cantidad de rodajes que se suceden últimamente en sus calles y monumentos y de la cantidad de capital humano (actores, directores, montadores, directores de fotografía, productores…) que exporta y tienen relevancia en el cine actual español e internacional. El SEFF toma partido por ello y varias de las películas que serán exhibidas en el Festival tienen una vinculación directa con la ciudad andaluza. 

Claro ejemplo de esta conexión es la última obra del director Jan Gassmann, Europe She Loves, que se proyecta en la Selección EFA. Estrenada en la pasada Berlinale, se trata de una coproducción suiza alemana en la que se muestran las vidas de cuatro parejas jóvenes europeas en sus ciudades respectivas: Salónica, Dublín, Tallin y Sevilla. En la periferia de Europa, por el norte y por el sur, el documental recrea los momentos aparentemente banales que acompañan a cada pareja y sus preocupaciones: la necesidad de encontrar un trabajo, de hacer funcionar armónicamente una familia recompuesta, de alejarse de la droga… Sin dejar de lado aspectos como el sexual, el director ofrece una visión universal del amor y del día a día en esta Europa en crisis.

Por su parte, El misterio de Aaron, dentro de la sección Resistencias, es una película no sólo rodada en Sevilla, sino con una temática muy unida a la capital hispalense: la infancia y la religión en un entorno de cristos y vírgenes, la mística y la reflexión. Con la premisa de que el reino de los cielos pertenece a los niños, a la inocencia infantil, la cámara sigue a Aaron, filma su mirada y cómo el entorno y la educación influyen en él. La película es además obra de Carlos Rivero, cineasta sevillano que ya tuvo su presencia en el SEFF 2014 con Ouroboros, un largometraje rodado en latín, y codirigido con Alonso Valbuena, que se estrenó fuera de competición y se proyectó en Cineuropa. 

El último verano, también en Resistencias, es un largometraje documental que narra el periplo veraniego de un empresario de cine al aire libre que se enfrenta a la forzosa reconversión que la era digital ha impuesto a la exhibición cinematográfica. Su directora, Leire Apellaniz, explica que esta cinta pretende contar el fin de ciclo de este tipo de cine de 35mm y su paso al digital, "pero sin nostalgia, simplemente como una evolución natural". Una de las paradas de esta road movie con un cierto aroma a western es Sevilla. La cineasta acompaña al protagonista de este documental, Miguel Ángel, cuando visita a Luis Millán, encargado del Cine de Verano de la Diputación sevillana. "El paso por Sevilla fue cómodo y con muchísimas facilidades para el rodaje. Fue un placer", comenta Apellaniz.

Por otro lado, el SEFF 2016 incluirá de nuevo un corto de la sevillana María Cañas, Campo de sueños. La autora de cintas tan vinculadas a la realidad hispalense como Sé villana (La Sevilla del Diablo) o incluso Holy thriller, se decanta en esta ocasión por imágenes impactantes relacionadas con el mundo onírico y con el fin del mundo. "Sueños, esos fragmentos de muerte, cómo los odio", de Shakespeare y "Cuanto vivimos no es sino un sueño dentro de un sueño", de Poe, son dos citas que aparecen en la película y que conceptúan esta "pesadilla falta de esperanza", que es el corto según su autora. María Cañas ama y odia lo hispalense, en una dualidad muy típica de esta ciudad. "No me gusta lo rancio, pero puedo llorar de amor viendo a la Macarena", señala la videoartista que, a pesar de tener propuestas laborales fuera de su tierra, prefiere seguir trabajando desde el sur.

Asimismo, la sección Nuevas Olas proyectará La mano invisible, una película de David Macián, basada en la novela homónima del sevillano Isaac Rosa. Se trata de un ensayo sobre la alienación y la explotación obrera, donde encontramos un grupo de trabajadores en una nave industrial abandonada, cada uno haciendo su trabajo, todos en el mismo espacio pero separados y con un público pendiente de sus movimientos desde una grada. Es una película coral donde hay muchos personajes y se van entremezclando las escenas de uno y de otro. El escritor sevillano, que colabora también en la película, tenía dudas iniciales sobre el proyecto, ya que veía difícil que la novela pudiera pasar al terreno audiovisual, pero al final el resultado fue satisfactorio. Según el autor de la novela, publicada en 2011 con mucho éxito por Seix Barral, el espíritu del equipo de la película es "muy coherente" con el que él escribió: "es más que una película, es una obra colectiva que para mí es algo a reivindicar".

Nacido en Siria y producida en Andalucía

Después de Nacido en Gaza, el fotoperiodista Hernán Zin vuelve a mostrar los testimonios más desgarradores en su nuevo documental, Nacido en Siria. De nuevo los niños y sus palabras son los verdaderos protagonistas de esta cinta, que esta vez cuenta cómo es el éxodo desde su país de origen a la anhelada y vieja Europa. Además, según relata el director de la película, "no nos quedamos simplemente en el viaje, queríamos saber cómo era la adaptación de los protagonistas a sus nuevas ciudades, cómo los acogían..., comprobar que el sufrimiento de esta gente no termina al llegar a Europa, sino que continúa".

Fueron catorce meses de trabajo, rodaje por más de veinte países con calidad cinematográfica y un lenguaje narrativo novedoso.  Complementa el documental la música del oscarizado Gabriel Yared.

Se trata de la cuarta colaboración entre Hernán Zin y La Claqueta, empresa sevillana que, junto a Contramedia, produce este documental. Siete niños son los protagonistas y narradores de esta historia a través de sus propios testimonios, aunque en un principio fueron veinte. "No pudimos conservar el rastro de todos los niños participantes. Fue un rodaje muy complicado por más de diez países", comenta el director Zin, con una amplia experiencia en contar conflictos, pero a quien esta película en particular le ha dejado "tocado".  

"El hecho de que ocurra en Europa, en países como Serbia, Hungría o Austria y de que más de la mitad de los desplazados sean niños y haya muchas familias, sea quizás la causa", señala el reportero y director de documentales.

Por su parte, Olmo Figueredo, responsable y cofundador de la productora La Claqueta, incide en la misma idea: "aunque la película transcurre lejos de aquí, el drama nos toca también de cerca, por eso decidimos contar esta y otras historias". "De hecho, en La Claqueta, -continúa Figueredo-  siempre hemos tenido claro que queríamos contar Andalucía al mundo y el mundo desde Andalucía". Esta empresa, que el próximo marzo cumplirá quince años, se ha convertido en generadora de empleo audiovisual en Andalucía.

De hecho, esta cinta es buen ejemplo de ello, ya que, aparte de la producción desde Andalucía, colaboran en ella paisanos como José Luis García Moyano o Fátima de los Santos. "En Andalucía tenemos que tener claro que existe mucho talento", afirma Figueredo. 

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