Michelín no da la talla

La temporada 2016/17 del Mundial de Motociclismo ha vuelto a deparar nuevos cambios en el reglamento que los equipos han de seguir a rajatabla. En mundiales anteriores hemos asistido a nuevas regulaciones que, en parte, han mejorado el devenir de la competición. Sin embargo, en lo que llevamos de temporada -tan sólo tres grandes premios- los cambios no están satisfaciendo a nadie. En concreto, hay uno que tiene de cabeza a los pilotos; el esperado cambio de neumáticos.

Se han dado dos cambios principales en la presente temporada; la imposición de una misma centralita electrónica para todas las fábricas -que ahora utilizarán un mismo software de Magneti Marelli- y el cambio de proveedor único de neumáticos, que después de 8 años con Bridgestone ha pasado a ser Michelin. La firma francesa es la encargada de abastecer a toda la parrilla de la categoría reina, y lo hace con diez neumáticos delanteros lisos y doce traseros -uno más que en 2015- y catorce de lluvia -siete delanteros y siete traseros-, ahora para llantas de 17 pulgadas en lugar de las anteriores de 16,5". Proporcionará, además, unos nuevos compuestos intermedios de los que cada piloto dispondrá de tres juegos por carrera.

A priori, la llegada de Michelín dejaba buen sabor de boca antes del inicio del circo de las dos ruedas. "Va a traer justicia a MotoGP y va a dar más importancia al pilotaje», admitía Héctor Barberá (Ducati Avintia) en los prolegómenos del Gran Premio de Qatar.

La alegría duró poco. En Termas de Río Hondo -Gran Premio de Argentina- llegó la polémica. Scott Redding (Ducati Desmosedici GP15) revienta el neumático trasero de la moto y Michelín pide interrumpir los entrenamientos oficiales en el trazado argentino, retirando los neumáticos que había ofrecido a los equipos."Hemos retirado toda la distribución de ruedas traseras que teníamos para este gran premio y hemos construido dos especificaciones de neumáticos nuevas con el mismo tipo de construcción que tenía aquella goma de seguridad, que es más robusta. Hasta que sepamos exactamente qué ocurrió no podemos volver a utilizar los neumáticos que estábamos usando hasta ahora", explicaba Nicolas Goubert, director técnico de Michelín, quien esperaba "analizar qué le ocurrió al neumático de Redding y tener los resultados antes del GP de Jerez. Pero aun así llevaremos los neumáticos de seguridad, construidos con la misma carcasa que el de seguridad. Aunque podamos tener una respuesta antes del gran premio, no tendríamos tiempo material para preparar todas las gomas para todos los pilotos antes de la carrera, así que se seguirá el mismo procedimiento".

En Argentina empezó todo. Los halagos a la nueva reglamentación que afectaba a las gomas de las motocicletas se convirtieron en críticas. "La moto se mueve mucho, se hace difícil de pilotar", decía Maverick Viñales (Suzuki Ecstar), algo que refrendaba Valentino Rossi: "No creo que la goma más blanda aguante para la carrera, 21 son muchas vueltas. Y así fue. Pero 'Il Doctore' fue aún más allá, describiendo lo que supone competir con los Michelín: "Estos neumáticos son muy competitivos y eso me gusta, pero no perdonan en caso de error. Con el Bridgestone no te caías prácticamente nunca, a lo máximo te ibas un poco largo, pero con estos es distinto. Me he caído ya en tres ocasiones, las mismas que en toda la pasada temporada y para Lorenzo es lo mismo".

Más allá de estos cambios, la Federación ha decidido unificar la capacidad de los depósitos de combustible a 22 litros y se ha reducido el peso mínimo de las motos a 157 kg, uno menos que la temporada pasada. En cuanto al número de motores, los equipos de fábrica podrán utilizar esta temporada hasta 7.

Sin embargo, la polémica reaparece en otro cambio, en esta ocasión aparentemente más estético que otra cosa; los alerones. Con la aparición de pequeños alerones con los que proporcionar mayor carga aerodinámica y agarre, se ha especificado que estos estén fijados en el carenado, sin sobrepasar la altura del manillar ni tampoco exceder la anchura máxima reglamentada de la moto, según la Federación. El primer problema llegó en Argentina y es Dani Pedrosa el que lo relató: "En Argentina vimos cómo el ala de Andrea (Iannone) cortó la cámara on board que llevamos detrás, la arrancó de cuajo, y está bastante duro. Si puede romper eso es mucho peor en un cuerpo". El piloto catalán daba un toque de atención a los mismos que están realizando cambios siempre pensando en la seguridad del Mundial de MotoGp: "Creo que por un tema de seguridad hay que pararlo porque las alas hoy en día son muy grandes y tienen un perfil muy feo".

Por último, y como algo más anecdótico que determinante, como medida de seguridad se han regulado las celebraciones, lo que supone que al terminar la carrera los pilotos no podrán detenerse al cruzar la línea de meta para coger banderas o festejar un resultado, sino que deberán hacerlo en zonas seguras del circuito -como escapatorias- y volver a la pista cuando no exista peligro alguno.

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