La evolución de un icono

  • Lancia ha materializado los primeros modelos de su alianza con Chrysler mediante una gama de automóviles de referencia, cruce de identidades y filosofía de trabajo plagados del espíritu de la marca que sorprendenl DESTACAMOS. El nuevo Lancia Voyager supone el regreso a Europa del monovolumen más internacional de todos los tiempos cargado de inmejorables soluciones para adaptarse mejor que nunca a las necesidades de los clientes más exigentes. El Lancia Voyager mide 5,21 metros de longitud, 1,99 de anchura, 1,75 de altura y casi 3,1 metros de distancia entre ejes, dimensiones que le permiten configurar un habitáculo sin parangón en términos de espaciosidad, funcionalidad y facilidad de uso. Todo ello va acompañado con un diseño, calidad de materiales y equipamiento que le convierten, ahora más que nunca, en el monovolumen por excelencia de su categoría. Este mismo mes se pone a la venta a un precio de 42.800 euros.

El Lancia Voyager se ofrece bajo una configuración interior de siete plazas dispuestas en tres filas de asientos, con dos auténticas butacas de salón individuales en la fila central y una banqueta posterior dividida en secciones 60/40, con espacio y habitabilidad real para que en ellas puedan viajar adultos. La característica más interesante del Lancia Voyager es la flexibilidad de uso que ofrece mediante su exclusivo sistema Stow'n Go®, uno de los múltiples equipamientos de serie que ofrece Lancia en este vehículo mediante el cual pueden ocultarse individualmente los asientos de la segunda y tercera fila quedando integrados en el piso del vehículo, proporcionando un espacio de carga sin igual, con capacidad variable entre 934 y 3.912 dm3. Como por arte de magia, cada asiento bascula o se extrae en cuestión de segundos, pudiéndose configurar el interior prácticamente a la carta.

Bajo un único equipamiento Gold, el Lancia Voyager se convierte en un salón rodante equipado con las últimas medidas de seguridad, destacando una infinita lista de elementos de lujo y confort para generar una atmósfera de bienestar. Además, mediante una seleccionada lista de elementos de personalización interior, el Lancia Voyager puede convertirse en un anfiteatro gracias a los mejores sistemas de entretenimiento del momento, destacando una consola con doble reproductor en pantallas de generosas dimensiones donde puede visualizarse el contenido de dos fuentes externas. Lancia ha mejorado la plataforma original adoptando una configuración de suspensiones y dirección al gusto europeo, consiguiendo un refinamiento de marcha y comportamiento sin igual. Además, el único motor 2,8 CRD de 163 CV que Lancia ha seleccionado para el mercado español ha sido profundamente revisado para lograr un óptimo compromiso entre prestaciones, consumo y refinamiento mecánico. Este motor emplea una eficiente transmisión automática Autostick de 6 relaciones con la que consigue el máximo placer de conducción.

Ya han pasado casi tres décadas desde que, en 1984, Chrysler se sacara de la chistera un inédito medio de transporte que cambió el lenguaje automovilístico y la forma de viajar. Desde ese momento, la categoría de los monvolúmenes, primero grandes, donde Lancia ha estado bien representado por el Phedra que ahora cede el testigo al Voyager, luego compactos y pequeños, categoría en la que compite con el elegante Musa, Lancia ha estado perfectamente representada y avalada por el reconocimiento de la prensa y clientes. En definitiva, nace el mejor Voyager de toda la historia. Equipos de ingenieros de Lancia y Chrysler han estado durante años trabajando y mejorando el producto para llevar a buen puerto este fascinante automóvil convertido en un estilo de vida. Un automóvil para todos y para todas las ocasiones. La línea eminentemente americana del Voyager se transfor ma a través de los diseñadores de Lancia en una escultura en movimiento.

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