PRUEBA

Conducimos el Dacia Duster 1.5 dCi 110 CV Prestige: ¡Sube de nivel!

  • Este todocamino sube de nivel con un interior más cuidado, más confort de marcha y mayor equipamiento. Un modelo a tener en cuenta para por su relación ajustada calidad-precio.

Conducimos el Dacia Duster 1.5 dCi 110 CV Prestige: ¡Sube de nivel! Conducimos el Dacia Duster 1.5 dCi 110 CV Prestige: ¡Sube de nivel!

Conducimos el Dacia Duster 1.5 dCi 110 CV Prestige: ¡Sube de nivel!

Renault está encantada con Dacia. Desde que lanzara la nueva marca en 2004, la firma del rombo ha conseguido un total de cinco millones de unidades todos los mercados en los que opera. Es tal el éxito que tiene Dacia que desde la propia marca se extrañan que, a día de hoy, no tengan competidores.

Además, fruto del paso del tiempo, los modelos evolucionan cada vez más. Una buena prueba de ello es el modelo que aquí probamos: el nuevo Duster. Se trata de la segunda generación de este todocamino de tamaño contenido. Un modelo que, salvo por la plataforma –que mantiene la de la generación anterior- cambia en todos los aspectos.

Sucede al Duster de 2010

Lo primero, antes de comenzar con la prueba en sí, vamos a recapitular algo de información de este modelo. El Duster fue introducido en 2010 como un todocamino de tamaño contenido basado en la plataforma del Renault Clio de tercera generación.

Las luces de día están formadas por diodos de leds. Las luces de día están formadas por diodos de leds.

Las luces de día están formadas por diodos de leds.

El Duster llegaba además como el tercer modelo de la marca después del éxito del Dacia Logan y el Dacia Sandero. Desde entonces y hasta ahora, Dacia ha comercializado en todo el mundo cerca de un millón de unidades de la primera generación. De todos ellos, alrededor del 7%, en torno a 70.000 unidades, pertenecen al mercado español. Es, por tanto una gran cifra.

Nueva generación

Y con estas premisas llegaba la renovación del Duster. Una renovación que, además, tenía la particularidad de que debía mantener la misma plataforma. De ahí que se convertiría en una evolución más que una revolución.

Este continuismo se aprecia nada más situarnos al lado del vehículo. Ya que no hay grandes elementos que diferencien una generación de otra. No obstante, sí podemos daros algunos trucos para saber si es el Dacia Duster de 2018 o es su antecesor.

Los faros traseros son ahora más vanguardistas. Los faros traseros son ahora más vanguardistas.

Los faros traseros son ahora más vanguardistas.

Por ejemplo, en este nuevo modelo los grupos ópticos pueden incorporar diodos de leds en las luces de día. Además, estos faros son ligeramente más alargados en lugar de tan cuadrados como en eran en su antecesor. Otros detalles son los tiradores de las puertas que son más grandes, las llantas que adquieren nuevos diseños, los faros antinieblas –más minimalistas- y los grupos ópticos traseros, que adquieren formas vanguardistas.

Interior más cuidado

Dentro es, quizás, donde más se aprecian los cambios. Aunque Dacia sigue utilizando plásticos duros y de aspecto sobrio, el nuevo Duster ha ganado muchos enteros, respecto a su predecesor.

Este nuevo Duster mantiene la plataforma de su antecesor. Este nuevo Duster mantiene la plataforma de su antecesor.

Este nuevo Duster mantiene la plataforma de su antecesor.

Por ejemplo, el volante es de nueva generación y es muy similar a otros Renault de mayor empaque, el cuadro de instrumentos tiene un grafismo moderno y la pantalla central cuenta con gran información y tamaño, el salpicadero tiene un diseño horizontal más atractivo, los aireadores se han colocado en una nueva posición, los mandos del climatizador son nuevos y el sistema de información y entretenimiento se ha colocado en una posición más alta.

Asientos ergonómicos

Otro aspecto que ha mejorado enormemente son los asientos. Ahora, presentan un gran tamaño –son bastante anchos- y, además, son cómodos e incluso ergonómicos. Es cierto que todavía hay elementos mejorables como una banqueta corta, el reposabrazos que no tiene diferentes regulaciones o el reposacabezas que no cuenta con regulación para todas las tallas, pero en líneas generales podemos señalar que con ellos se puede hacer un viaje con relativa comodidad y siempre que paremos cada cierto tiempo a realizar algún pequeño descanso.

Lo que apenas ha variado –algo lógico al mantener la estructura- es el espacio interior. Este nuevo Duster sigue ofreciendo un habitáculo razonablemente amplio para cuatro adultos.

Los asientos son ahora más amplios y ergonómicos. Los asientos son ahora más amplios y ergonómicos.

Los asientos son ahora más amplios y ergonómicos.

Por ejemplo delante cuenta con una anchura de 134 centímetros y una altura de 102 centímetros. Entre las dos medidas, nos quedamos con la altura libre entre la butaca y el techo, ya que la anchura es más justa.

Y detrás ocurre algo similar. La anchura es de 134 centímetros. Y la altura es de 97 centímetros. Una vez más, la altura libre al techo es la medida más sobresaliente.

Cuatro adultos dentro, por tanto, podrán viajar con notable confort. Quizás, el apartado más criticable es el espacio reducido –en torno a 4-5 centímetros- de distancia que separa a las rodillas de los ocupantes traseros con los asientos.

Los asientos traseros son espaciosos para cuatro adultos. Los asientos traseros son espaciosos para cuatro adultos.

Los asientos traseros son espaciosos para cuatro adultos.

Por último, la quinta plaza es más estrecha aunque, a su favor, podemos decir que no tiene un elevado túnel de transmisión. No obstante, esta quinta plaza está destinada a un uso ocasional.

En marcha

Una vez iniciado el recorrido comprobamos, una vez más, que el Duster ha mejorado varios enteros. Aunque siguen estando bastante presentes los ruidos de rodadura y aerodinámicos, sobre todo si lo comparamos con otros SUV de tamaño similar, también es cierto y justo reconocer que ahora tiene un habitáculo más aislado.

Por ejemplo, antes hacer un viaje largo con un Duster era un ejercicio poco recomendable puesto que el ruido del motor y del viento estaban continuamente presentes dentro del coche. Hoy, en cambio, si la velocidad de crucero es elevada sí apreciaremos más ruidos en el interior. Sin embargo, es una rumorosidad razonable.

El habitáculo está mejor acabado e insonorizado. El habitáculo está mejor acabado e insonorizado.

El habitáculo está mejor acabado e insonorizado.

Algo similar ocurre con el motor. La unidad probada contaba con el 1.5 dCi de 110 CV que en arrancadas en frío y en aceleraciones desde parado es algo rumoroso. A cambio, comprobamos que esta mecánica ofrece al Duster un comportamiento razonable –es posiblemente la idónea para mover este coche con cierta soltura-.

Es un propulsor con el que no se tiene una velocidad máxima elevada, ni una gran aceleración, pero - a cambio- al tener un razonable par, el coche se muestra relativamente ágil en recuperaciones.

Este buen comportamiento, también se debe a la introducción de un cambio automático de doble embrague -EDC- que destaca, en líneas generales, también por un buen comportamiento.

Todo en el nuevo Duster presenta una mejor calidad. Todo en el nuevo Duster presenta una mejor calidad.

Todo en el nuevo Duster presenta una mejor calidad.

Y todo ello con unos consumos razonablemente eficientes, puesto que la versión probada presentó un gasto de 6,5 litros cada 100 kilómetros. Una cifra que nos permite, con el depósito de 50 litros, contar con una autonomía que ronda los 700 kilómetros.

Continuando con el comportamiento, quizás el apartado más criticable es el de la dirección, ya que tiene una gran asistencia y no es ni excesivamente precisa ni informativa. Y lo mismo ocurre con las suspensiones, ya que ante cambios de dirección la carrocería balancea en exceso.

Precio y equipamiento

El precio de catálogo para el Dacia Duster 1.5 dCi 4x2 con 110 CV, cambio automático y acabado Prestige es de 18.800 euros. Si bien es una cifra que ya puede ser algo elevada –teniendo en cuenta el tipo de coche que es-, hay que reconocer que sigue siendo más económico que muchos de sus rivales (en torno a 3.000 o 4.000 euros).

A ello se suma, además, que el equipamiento de esta versión es elevado. El acabado Prestige incluye de serie elementos como las llantas de 17 pulgadas, climatizador, pantalla táctil de 7 pulgadas con navegador, USB, bluetooth, ayuda al aparcamiento trasero con cámara y detector de ángulo muerto, entre otros elementos.

Conclusión

El Dacia Duster es el modelo sincero: deja claro qué tipo de coche es sin ningún tipo de engaño. Por tanto, quien busque un SUV con unas calidades sobresalientes y un exquisito confort de marcha es mejor que busque otras alternativas. Si por el contrario, se da mayor prioridad al precio de compra, el Duster es una buena opción. Sobre todo ahora que es más atractivo, confortable y está mejor equipado. Eso sí, aspectos como la dirección –que no es muy informativa- y la seguridad –que mantiene las tres estrellas EuroNCAP- podrían ser mejorados.

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