Alemania abre las puertas al populismo

  • El Constitucional alemán elimina la barrera electoral del 5% sólo para las europeas. CDU y SPD confían en que euroescépticos y la extrema derecha sean incapaces de formar un bloque.

Comentarios 1

El populismo tiene vía libre al Parlamento Europeo a través de Alemania. Las elecciones europeas del domingo serán los primeros comicios desde la fundación de la actual república federal en los que no tendrá validez la barrera electoral del 5%, el porcentaje mínimo de votos que un partido debe obtener para entrar en el reparto proporcional de escaños. Esta medida, que también recoge la legislación electoral española, fue consagrada en la constitución del país -que justo ayer cumplió 65 años- con el fin de evitar la excesiva fragmentación parlamentaria que hizo ingobernable la República de Weimar y que propició la llegada al poder del Partido Nazi.

El Tribunal Constitucional alemán, con sede en Karlsruhe, ha prohibido recientemente la aplicación de la barrera electoral únicamente en las elecciones europeas, ya que seguirá vigente para los comicios internos. “La cláusula electoral se ideó para formar mayorías claras en el Bundestag. Pero para Karlsruhe no es aplicable al Parlamento Europeo porque su funcionamiento no es similar al alemán”, explica el doctor Ingolf Pernice, del Instituto Walter-Hallstein de Derecho Constitucional Europeo de la Universidad Humboldt de Berlín. La sentencia se fundamenta en que las atribuciones de la Eurocámara son limitadas en comparación con un parlamento nacional en lo que se refiere a la iniciativa legislativa y control y proclamación del Ejecutivo, en este caso la Comisión Europea. “Karlsruhe no ha comprendido realmente cómo trabaja el Parlamento Euriopeo, porque todavía no cree en él como un órgano completamente democrático”, asevera Pernice.

Uno de los principales beneficiados por la sentencia será Alternativa para Alemania (AfD por sus siglas en alemán), que se quedó a unas décimas de superar la barrera electoral y lograr representación en las últimas elecciones generales en el país. Al contrario que otros partidos populistas europeos, AfD está formado por antiguos liberales y democristianos y recoge el descontento con la gestión de la crisis del euro. Se definen como euroescépticos y defienden la expulsión de la Eurozona de los países en crisis y la revisión de los tratados europeos. Otro partido puede lograr representación en el Parlamento Europeo el neonazi NPD, hasta ahora proscrito del Bundestag gracias a la barrera electoral.

“Es muy frustrante por el surgimiento de la extrema derecha. Una vergüuenza”, señala Gunther Krichbaum, diputado de la CDU, el partido de la canciller Angela Merkel, y presidente del Comité de Asuntos Europeos del Bundestag. “En Alemania se ha subestimado el valor de estas elecciones, porque el Europarlamento es ahora muy poderoso y decidirá quién presidirá la Comisión Europea y la política de la UE en el futuro”, sostiene Krichbaum, que rechaza que el populismo logre tanto arraigo en Alemania como en Francia, donde el Frente Nacional de Marine Le Pen se vislumbra como partido más votado. El diputado democristiano, que recalca que los primeros resultados en Holanda no son tan positivos para los populistas, también advierte que los países donde triunfen los populistas sufrirán una pérdida de influencia. “El trabajo real dentro de la cámara se ejerce en las comisiones, no en el pleno, y estos partidos no son buenos en ese papel” insiste.

Desde el partido socialdemócrata SPD, se “respeta” la decisión del Constitucional, pese a que se insiste en que “el Parlamento Europeo tendrá más poder que nunca”. Fuentes del SPD señalan que “la irrupción del populismo se toma muy en serio”. Sin embargo, también cuestionan que los nuevos partidos “logren formar grupo” pese a que las encuestas vaticinan que alcanzarán al menos un 30% de los escaños. “Y si es así, hay que tener en cuenta que son muy diferentes entre sí”, destacan los socialdemócratas.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios