Angela Merkel muestra a Medvedev su preocupación por el Cáucaso

  • La canciller alemana exige en Sochi el esclarecimiento de los recientes asesinatos

La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente ruso, Dimitri Medvedev, mostraron ayer su preocupación por los recientes asesinatos de activistas por los derechos humanos en el norte del Cáucaso.

"Los autores quieren seguir desestabilizando la región con estos actos sangrientos", criticó Medvedev en el balneario de Sochi, donde se reunió con Merkel. El jefe del Kremlin aseguró que la insurgencia recibe ayuda del exterior y que está utilizando "nuevos mecanismos del terror" en la zona.

Tanto Medvedev como Merkel pidieron un rápido esclarecimiento de los crímenes. Hay que hacer todo lo posible por que los autores rindan cuentas ante la Justicia, reclamó la canciller. El Cáucaso ruso atraviesa también una nueva ola de violencia, que en las últimas horas dejó al menos 22 muertos en enfrentamientos y atentados.

Al menos seis personas murieron la noche del jueves en choques entre las fuerzas de seguridad e islamistas insurgentes en la república federada Chechenia, cuando las unidades especiales del Ministerio del Interior intentaban actuar contra unos milicianos clandestinos atrincherados en un edificio.

En la vecina Daguestán, un atentado mató a al menos 14 personas, entre ellas cuatro policías, tres presuntos combatientes y siete mujeres.

Entre tanto, el jefe investigador Alexander Bastrykin se mostró confiado en resolver "en breve" el asesinato de la conocida defensora de los derechos humanos Natalia Estemirova, perpetrado en julio.

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