Al Fatah busca su identidad perdida en su primer congreso en 20 años

  • La formación del presidente palestino debe decidir si hace frente a la ocupación israelí por medios pacíficos o retoma la lucha armada como quieren los jóvenes

El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, abrió ayer el sexto congreso de su formación nacionalista Al Fatah acusando al movimiento islamista rival Hamas de ahondar la brecha en el seno del pueblo palestino. "Hamas ha ahondado la brecha que nos separa", afirmó en alusión a que la organización islamista impidió salir de Gaza a 350 miembros de Al Fatah que iban a representar a la Franja en la conferencia, que tendrá lugar por tres días en la ciudad cisjordana de Belén.

Abbas dirigió a esos compromisarios el mensaje de "no os preocupéis, estáis en nuestro corazón y os sacaremos de Gaza", que sirvió de entrada a un discurso de dos horas que dedicó a victimizar a la formación nacionalista y defender su línea de moderación.

Sobre la pared, tras el presidente palestino cuelga un póster en el que se ve a un joven con un arma al hombro. "Nuestro pueblo tiene derecho a la resistencia", reza el cartel. Una imagen que simboliza la cuestión clave a la se somete el partido de Abbas en su primer congreso desde hace 20 años: decidir si el mayor movimiento político palestino continúa la lucha contra la ocupación israelí con medios pacíficos o apuesta por reforzar el enfrentamiento.

Los miembros más jóvenes y radicales de esta organización fundada en 1958, que en los últimos años ha sufrido duros golpes, exigen en el congreso que se celebra desde ayer en Belén que se lleve a cabo una renovación interna y pretenden disolver a la vieja guardia en torno a Abbas. Además, defienden el retorno a los orígenes combativos de Al Fatah, que en 1965 comenzó la primera guerra de guerrillas contra Israel.

"La palabra resistencia jamás será borrada de nuestro programa", dijo el destacado delegado Kadura Faris, que aspira a lograr un asiento en el comité central. A sus 47 años, este perteneciente al grupo de los más jóvenes del movimiento cumplía prisión cuando se celebró el último congreso, hace 20 años.

Tras los acuerdos de paz con Israel y las primeras elecciones palestinas, en 1996, se convirtió en diputado, hasta que en enero de 2006 Al Fatah perdió los comicios a favor del grupo islamista.

"Toda mi vida he luchado por Al Fatah, y ahora es el momento de que Al Fatah valore mi sacrificio", dijo Faris, cuyas palabras condensan el sentimiento de muchos de los más jóvenes, que han sufrido años de cárcel por enfrentarse a la ocupación israelí y ahora exigen puestos clave en el comité central y el consejo revolucionario. Y es que desde el congreso de Argel, en 1989, no ha habido elecciones a estos órganos.

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