Hillary y Obama se cruzan una serie de golpes bajos en su último debate

  • Los dos favoritos a la nominación demócrata escenifican un desencuentro más personal que político que pone en evidencia la situación nerviosa de ambos · Carolina del Sur tiene la próxima palabra

Los candidatos demócratas a la presidencia de Estados Unidos Hillary Clinton y Barack Obama mantuvieron un tenso debate televisivo en el que intercambiaron golpes bajos por el modo en que están llevando a cabo sus campañas electorales, en vísperas de las primarias en Carolina del Sur.

Las quejas de Obama por los ataques recibidos por parte del ex presidente Bill Clinton terminaron por desbordar un debate que desde el principio había mostrado un clima hostil entre los candidatos. Hillary Clinton centró sus críticas más duras contra Obama -que busca ser el primer presidente negro de Estados Unidos- por sus elogios al presidente Ronald Reagan, un icono republicano denostado por muchos demócratas.

El enfrentamiento entre los dos principales candidatos fue tan duro y constante que el ex senador por Carolina del Norte John Edwards, tercero en discordia en la carrera por la nominación demócrata, les acusó de reñir y con frecuencia tuvo dificultades para poderse hacer escuchar.

La próxima contienda en la carrera demócrata por la candidatura presidencial tendrá lugar el sábado en Carolina del Sur. Obama, senador por Illinois, mantiene una ligera ventaja en las encuestas en el Estado, donde más de la mitad de los posibles votantes son negros.

En el debate, Clinton acusó a Obama de alabar ideas de la oposición durante los últimos 10 a 15 años, después de que Obama declarara la semana pasada que Reagan "cambió la trayectoria de Estados Unidos". "Personalmente pienso que ellos tienen ideas. Pero eran malas ideas", dijo Clinton, senadora por Nueva York que podría convertirse en la primer mujer presidente de Estados Unidos.

Obama respondió aclarando que de ninguna manera estaba elogiando las ideas republicanas, sino que simplemente había dicho que Reagan había sido capaz de unir a rivales políticos. Cuando Clinton interrumpió para decir que ella no había mencionado a Reagan, Obama señaló "tu marido lo hizo". "Yo estoy aquí, no él", replicó la candidata.

"Bueno, a veces no puedo decir contra quién estoy compitiendo", señaló Obama, en una clara señal de su creciente exasperación por el papel que Bill Clinton está jugando en la campaña con los constantes ataques contra él. En algunos momentos el moderador del debate, Wolf Blitzer, tuvo problemas para mantener el control, que se celebró coincidiendo con el día en que en Estados Unidos se homenajea a Martin Luther King.

Clinton y Obama llegan a las primarias de Carolina del Sur con los ánimos caldeados tras las reñidas elecciones celebradas el pasado sábado en Nevada, que la ex primera dama ganó por poco margen. La senadora también ganó en New Hampshire, mientras que Obama fue el ganador de la primera votación celebrada en los caucus de Iowa.

Entretanto, según un sondeo realizado por la CNN, la mayoría de los estadounidenses estaría dispuesto a aceptar un presidente negro. Según la encuesta, el 72 por ciento de los estadounidenses blancos y el 61 de los negros aceptarían un presidente de color, siendo ésta la cifra más alta de apoyo a esta posibilidad hasta la fecha. Hace dos años, según el sondeo realizado por la CNN y Opinion Research, sólo el 65 por ciento de los blancos y el 54 de los negros respaldaban esta opción.

Por otra parte, estos datos también son superiores a la proporción de hombres y mujeres -64 por ciento y 65 respectivamente-- que creen que el país está preparado para una mujer ocupe la Casa Blanca.

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