Histórica llegada a Taiwán del máximo negociador chino para la isla

  • Chen Yunlin ha resaltado que "no se tratarán temas políticos ni bilaterales ni domésticos", lo que no parece apaciguar los temores ni las protestas opositoras.

Taiwán y China inician este lunes las primeras negociaciones de alto nivel en la isla desde 1949, con la llegada del negociador chino, Chen Yunlin, acompañado por una comitiva de 60 personas.

La llegada del presidente de la Asociación de Relaciones a través del Estrecho de Taiwán (ARATS), estuvo acompañada de inusuales medidas de seguridad, con la movilización de 7.000 policías, para mantener bajo control a los independentistas.

El presidente taiwanés, Ma Ying-jeou, que sufre una fuerte caída de popularidad ante el deterioro de la economía isleña a consecuencia de la crisis mundial, apostó por el acercamiento a China para reactivar la economía y sellar un acuerdo de paz.

"Me enfrenta un desafío ya que debe convencer a los taiwaneses que no transigirá en la soberanía y conseguir de Pekín concesiones reales en economía y espacio internacional", dijo el experto Roberto Chou, profesor de la Universidad Chengchi.

Chen Yunlin resaltó que "no se tratarán temas políticos ni bilaterales ni domésticos", lo que no parece apaciguar ni temores ni las protestas opositoras.

La Policía mantiene acordonadas todas las vías de ingreso al Grand Hotel, donde se aloja Chen, pero no pudo impedir que algunos independentistas colgasen dos carteles pidiendo su salida de la isla y defendiendo la soberanía e independencia isleña.

A nadie se le escapa el gran significado de la visita de Chen, que busca continuar las negociaciones iniciadas en Pekín en junio.

El organismo taiwanés encargado de los lazos con China, el Consejo de Asuntos Chinos (CAC), señaló que este encuentro "simboliza no sólo una gran mejora sino un hito histórico en el desarrollo de las relaciones mutuas".

El opositor Partido Demócrata Progresista (PDP), que movilizó, el pasado sábado a miles de manifestantes contra de la llegada de Chen, inició un "sitio" de Taipei con varias movilizaciones bajo los lemas "Taiwán es mi país" y "Proteger la soberanía".

Las negociaciones entre Chen Yunlin y su homólogo taiwanés, Chiang Pin-kung, presidente de la Fundación Intercambios del Estrecho (FIE), son de mayor impacto económico que las anteriores.

"En Pekín sólo se trató de vuelos directos en fines de semana y de la llegada de escasos turistas chinos a la isla, pero esta vez se han incluido temas que favorecen la integración económica bilateral, favoreciendo a los inversores isleños en China", dijo la economista isleña Cristina Cheng.

Además, en paralelo a las negociaciones entre Chen y Chiang, se reunirán expertos y funcionarios de ambas partes del Estrecho de Formosa para poner las bases de un futuro acuerdo financiero que permita afrontar la crisis económica mundial.

Aún no se sabe si el presidente taiwanés, Ma Ying-jeou, recibirá a Chen por problemas de protocolo, ya que si el negociador chino le llama "presidente" compromete la postura pequinesa de que la isla no es soberana y si no lo hace, los taiwaneses se sentirán heridos.

Los acuerdos previstos pueden tener un fuerte impacto económico ya que el comercio bilateral pasó de 45.700 millones de dólares en 2000 a 130.200 millones de dólares en 2007.

Las exportaciones taiwanesas a China constituyeron el 40,7 por ciento del total en 2007 y la inversión pasó de 17.100 millones de dólares en 2000 a 64.900 millones en 2007, según datos oficiales.

Datos no oficiales, citados por el Consejo de Asuntos Chinos, sitúan la cifra de la inversión taiwanesa en China entre los 100.000 y los 150.000 millones de dólares.

En 2007, los empresarios isleños efectuaron casi cinco millones de viajes a China pues muchas empresas manufacturan en China.

Las nuevas normas para el transporte aéreo directo, que eliminan el paso por el espacio aéreo de Hong Kong o Macao, ahorrarán 62 minutos entre Taipei y Shanghai y del 40 al 45 por ciento de combustible, con un ahorro anual de casi 100 millones de dólares.

El inicio de los vuelos directos de carga supondrá también un fuerte ahorro, facilitará la división del trabajo para las empresas isleñas con inversión en China, y será de gran importancia para los sectores "electrónico y de maquinaria", afirma el CAC.

El transporte marítimo directo supone un ahorro de unos 10.000 dólares por viaje, lo que con la cifra actual de 4.000 viajes anuales, supondría reducir los costos en 40 millones de dólares.

Las negociaciones en Taipei continúan las iniciadas en Pekín, en junio, tras la subida al poder en Taipei del presidente Ma Ying-jeou, que pusieron fin a casi diez años sin contactos.

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