Italia, al norte y a la derecha

  • Tras el triunfo conservador en las legislativas, la península queda bajo el poder en la sombra de Umberto Bossi, líder de la Liga Norte xenófoba, aliada de Berlusconi

El Parlamento italiano inauguró ayer su periodo de sesiones tras el triunfo de la derecha en las legislativas, que permitieron el regreso al poder de Silvio Berlusconi.

La cámara alta reanudó su tarea al día siguiente de que la derecha ganara la alcaldía de Roma, que durante 15 años dirigió la izquierda.

La presidencia del Senado estará a cargo del siciliano Renato Schifani, de 57 años, quien fue elegido ayer con 178 votos.

Pero el personaje más inquietante de la política italiana es el controvertido líder de la xenófoba Liga Norte, Umberto Bossi, que pregona la tolerancia cero con los inmigrantes y defiende la riqueza del norte industrializado, es el verdadero hombre fuerte del nuevo Gobierno.

El senatur, como suele llamarlo la prensa por haber sido senador, es un político de 66 años que dirige su partido en la sombra, sobre todo después de que sufrió un derrame cerebral en 2004 que le causó problemas en el habla y con dificultades para caminar.

Del político que irrumpió a comienzos de la década de los 90 con discursos violentos secesionistas contra la llamada "Roma ladrona" y que insultaba la bandera italiana con la que decía se limpiaba el trasero, queda sólo el mensaje demagógico y pragmático.

El extraordinario resultado electoral del movimiento federalista y populista Liga Norte le catapulta como el político más influyente del Gobierno que liderará a partir de mayo el magnate de las comunicaciones Silvio Berlusconi.

La avalancha de parlamentarios de la Liga Norte que formarán parte del Congreso italiano está dispuesta a cambiar los mecanismos del poder de la península mediterránea "cueste lo que cueste", tal como lo exigen sus electores.

A dirigentes de la Liga serán adjudicados puestos tales como el ministerio del Interior, de las Reformas y de la Economía, la dirección de la radio y televisión pública RAI así como numerosas entidades públicas.

También se baraja que manejen el ministerio de Agricultura, fundamental para administrar los fondos de la Unión Europea y el de la Salud, para cumplir un modelo norteño de seguridad social.

El grupo anticasta de Bossi dejará de pedir la independencia de la mítica Padania, para prometer un Estado eficiente, "sin castas", que proteja sus intereses frente a la globalización, baje los impuestos y ofrezca seguridad contra la inmigración, lo que atrajo a electorales tanto de la derecha como de la izquierda.

Muchos se preguntan si el fenómeno de la Liga, que se convirtió en el "partido de los trabajadores", en otros tiempos representados por el Partido Comunista, que por primera vez en 60 años no estará representado en el Parlamento, resistirá sin Bossi.

"Nuestros militantes crecen, se forman y se entrenan en las administraciones municipales y locales. Trabajan en el territorio, sobre temas concretos. Cuando llegan al Parlamento no se les escapa ni una enmienda", explicó uno de sus líderes claves, Roberto Maroni, quien probable se convierta en el próximo ministro del Interior.

Con su tradicional estilo crudo, Bossi anunció durante las pocas horas que permaneció la semana pasada en Roma su programa de gobierno: "Federalismo fiscal, basta impuestos, basta Roma con sus reuniones políticas, fuera los clandestinos".

El estudiante de medicina que nunca terminó sus estudios comenzó su carrera política en los años ochenta con la Liga Lombarda y obtuvo su primer inesperado éxito en las elecciones generales de 1992 con la Liga Norte mientras Italia estaba sacudida por los escándalos de corrupción galopante de la década de los 80.

Como hacía entonces, Bossi agita ahora el descontento y la indignación popular contra el Estado corrupto y los privilegios de la casta política. Sin embargo, ello no fue impedimento para haber recomendado a uno de sus cinco hijos y a su hermano como asistentes en el Parlamento Europeo, puesto en el que se cobra un sueldo de cerca 12.000 euros mensuales.

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