Nuevo baño de sangre en Siria

  • Los enfrentamientos entre el régimen y los rebeldes dejan al menos 50 muertos Un informe acusa a la fuerza aérea de matar a más de 4.300 civiles desde julio de 2012

Al menos 50 personas, entre ellos mujeres y niños, murieron el miércoles en la provincia de Deraa, en el sur de Siria, por los bombardeos de las fuerzas del régimen y choques entre los efectivos gubernamentales y los rebeldes, informó ayer el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

Al menos 32 civiles perecieron en las aldeas de Al Sanmi y Al Gabagueb, dijo por teléfono el director de esta organización, Ramy Abderrahman. Asimismo, diecinueve combatientes de la oposición perdieron la vida en choques contra las fuerzas del régimen.

En declaraciones por internet, un representante de la opositora Red Sham en Deraa, Qaesar Habib, confirmó la muerte de 51 personas. Según la versión de Habib, los fallecidos perecieron por bombardeos y algunos fueron ejecutados por las fuerzas del régimen.

La agencia de noticias oficial Sana, que cita una fuente militar, señaló que el Ejército mató a varios combatientes en Deraa al Balad y en la carrera de Al Tailin a la altura de Dael, en una operación especial contra dos "grupos terroristas armados".

Estas informaciones no han podido ser verificadas de forma independiente debido a las restricciones impuestas por las autoridades a los periodistas para trabajar.

Por su parte, la organización defensora de los Derechos Humanos Human Rights Watch (HRW) acusó en un informe presentado en Nueva York a la Fuerza Aérea de Siria de lanzar ataques "indiscriminados y en algunos casos selectivos" contra civiles.

Tan sólo desde julio de 2012, la Fuerza Aérea siria mató a más de 4.300 civiles. El documento, titulado Muerte desde el cielo, se basa en investigaciones realizadas en 50 localidades en el norte de Siria que están bajo control de la oposición. Además, HRW entrevistó a más de 140 testigos oculares y víctimas en otras regiones del país.

"La Fuerza Aérea siria ha llevado a cabo reiteradas veces ataques aéreos indiscriminados y en algunos casos selectivos contra civiles", señala el informe de 80 folios. Para Human Rights Watch, los ataques suponen graves violaciones del derecho humanitario internacional. "Aquellas personas que cometen tales violaciones con fines criminales son culpables de crímenes de guerra", subraya el informe.

Las investigaciones realizadas por HRW llegaron a la conclusión de que las Fuerzas Armadas sirias han atacado intencionalmente varios hospitales y panaderías, entre otros objetivos. En algunos casos no se había detectado ningún objetivo militar en las zonas atacadas, según las investigaciones preliminares de HRW.

La organización con sede en Nueva York también acusa al régimen sirio del uso de municiones de racimo, que causan grandes estragos entre la población civil.

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