La ONU denuncia los crímenes de Rusia y EEUU contra civiles en Siria

  • Un informe censura un bombardeo ordenado por el Kremlin en Alepo que causó 84 muertos y otro de la coalición internacional a Al Raqa en una escuela con 200 desplazados

Miembros de Defensa Civil Siria buscan el cuerpo de una víctima bajo los cascotes de un edificio derrumbado tras un bombardeo en Duma. Miembros de Defensa Civil Siria buscan el cuerpo de una víctima bajo los cascotes de un edificio derrumbado tras un bombardeo en Duma.

Miembros de Defensa Civil Siria buscan el cuerpo de una víctima bajo los cascotes de un edificio derrumbado tras un bombardeo en Duma. / MOHAMMED BADRA / efe

La comisión creada por Naciones Unidas para investigar los crímenes en el conflicto en Siria reveló ayer que ha reunido evidencias de que tanto Rusia como la coalición dirigida por Estados Unidos perpetraron el año pasado ataques contra civiles que causaron numerosos muertos y heridos. En el nuevo informe que presentará la próxima semana al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, esa comisión afirma que un avión ruso lanzó el pasado 13 de noviembre un ataque contra un mercado en la localidad de Atarib (provincia de Alepo), en el que murieron 84 personas y 150 resultaron heridas.

El presidente del equipo de juristas, Paulo Sergio Pinheiro, explicó ayer en una rueda de prensa en Ginebra (Suiza) que ese acto puede considerarse un crimen de guerra en vista de que se usaron "bombas no guiadas en un área con fuerte densidad de civiles".

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El informe también establece que la coalición militar liderada por Estados Unidos bombardeó en marzo de 2017 -durante su ofensiva para expulsar al Daesh de la localidad de Al Raqa- una escuela en la que decía que había una treintena de terroristas, pero donde sólo había 200 civiles desplazados.

"La comisión realizó 20 entrevistas entre supervivientes, familiares de víctimas, socorristas y residentes y estableció que la escuela acogía a familias desplazadas desde 2012. De 200 personas que vivían allí, 150 murieron", sostuvo la comisión.

Al ser preguntado a propósito de si ese bombardeo también constituye un crimen de guerra, Sergio Pinheiro explicó que "no todas las violaciones del derecho internacional humanitario son crímenes de guerra y en este caso no hay indicios objetivos de que se buscó impactar a los civiles". No obstante, destacó que "la coalición debía haber conocido la naturaleza de su blanco" o tomado precauciones adicionales.

Al presentar a los medios el último informe de la comisión que preside, Pinheiro se mostró decepcionado por la continuación de la guerra en Siria, que este mes cumple siete años. "A principios de año parecía que había un impulso hacia un proceso político real pero, con el paso de las semanas, las situaciones en Idleb, Guta Oriental y Afrín han terminado detonando", lamentó.

Consideró que "en lugar de zonas de reducción de la violencia, han terminado siendo áreas donde ésta ha aumentado, mientras el mundo sigue sin actuar".

Sobre la situación en Guta Oriental, Pinheiro condenó el uso del hambre por parte de las fuerzas del Gobierno sirio en el área que se encuentra en la periferia de Damasco, que se convirtió "en el peor caso de malnutrición grave que hemos documentado", entre las numerosas localidades que estuvieron bajo asedio y sin acceso a ayuda humanitaria en algún momento u otro de esta guerra. "A veces nos sorprendemos. ¿Por qué de pronto tanta atención si este asedio lleva ya cinco años? Nunca antes vi tanta indignación y no decimos que no haya que conmoverse por lo que sucede", señaló el jurista. Sobre posibles ataques con armas químicas en esa zona, el brasileño afirmó que su equipo de investigadores ha recolectado en los últimos meses información sobre dos casos, uno de ellos en julio pasado y el segundo en noviembre, en los que no hubo víctimas mortales.

Señaló que "los síntomas reportados y el tratamiento descrito coinciden con un ataque químico de pequeña escala con pesticida a base de un compuesto organofosforado", un tipo de ataque que sigue el patrón utilizado por las fuerzas gubernamentales.

Pinheiro dijo que la comisión investiga 33 ataques en distintas partes de Siria e intenta identificar a los responsables. El presidente de la comisión aseguró que no cuenta con ninguna información de un ataque químico que se habría registrado noche del martes en Guta Oriental, un feudo opositor que sufre una ofensiva de las fuerzas del Gobierno sirio apoyadas por Rusia.

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