Ohio, Pensilvania... y Florida

  • Pese al baile de cifras que arrojan expertos y medios, las matemáticas y la lógica aseguran que los resultados en los tres estados clave, sin una tendencia política clara, marcarán el 'color' de la victoria en las elecciones de hoy

Las calculadoras de expertos y medios arrojan diferentes números y los mapas interactivos pintan diferentes estados de rojo, azul o gris, pero lo que la mezcla de matemática y lógica dice es que llegar a la presidencia de EEUU pasa indefectiblemente por tres estados: Pensilvania, Florida y Ohio.

Dependiendo de quién gane esos tres estados, la noche electoral puede resultar un anticlímax o una repetición de los thriller de 2000 y 2004. El demócrata Barack Obama sueña con conseguir una victoria por K.O. poco después del cierre de las urnas en la costa Este, mientras el republicano John McCain lo hace con que las elecciones sigan vivas cuando el recuento se traslade a la costa Oeste.

"Obama camina claramente hacia la victoria", sentenció en su análisis electoral el periódico especializado Politico.

El resumen básico es breve: McCain necesita ganar los tres estados clave para ganar la presidencia. Si pierde uno de ellos, estará obligado a ganar casi todos los otros estados en disputa: Colorado, Nevada, Nuevo México, Virginia, Carolina del Norte, Misuri e Indiana, principalmente. Si pierde dos de los tres, sólo un milagro lo llevaría a la Casa Blanca.

El triángulo consiste en los estados que más votos para el Colegio Electoral reparten de los que no tienen asignado un claro ganador. Florida otorga 27, Pensilvania 21 y Ohio 20. Hay otros estados de tamaño mayor o similar, pero nadie duda de a quién otorgarán sus votos electorales: California (55), Nueva York (31) e Illinois (21) a Obama, y Texas (34) a McCain.

Para ponerlo más favorable aún para Obama, el senador de 47 años está por delante en los sondeos en los esos tres estados. Según la media de encuestas de RealClearPolitics.com, Obama aventaja en 7,2 puntos a McCain en Pensilvania y en 4,2 en Florida y Ohio.

¿Qué necesita McCain para ganar? Según los analistas, casi una improbable alineación de planetas. El diario Philadelphia Inquirer aseguró que McCain "debe conseguir un apoyo abrumador de la base rural de su partido y arrancar algunos demócratas de clase trabajadora en el Cinturón del Óxido (Illinois, Indiana, Ohio, Michigan, Nueva Jersey, Pensilvania y Minesota). El voto a favor de Obama en los suburbios debe ser menor de lo esperado. Y lluvia en la parte oriental no haría daño", agregó.

En Florida, el experto en encuestas Brad Coker aseguró al diario Orlando Sentinel que la mejor esperanza para el republicano de 72 años es el efecto Bradley, que "el 7% de indecisos es mayoritariamente blanco y decida votar contra Obama como el primer presidente negro". Coker aseguró no tener datos que indiquen que el fenómeno podría ocurrir, pero sí que ya ocurrió en otras ocasiones. "No sé si se verá. Lo que digo es que podría ser que (los indecisos) se fueran con McCain. No me sorprendería".

Considerando que se necesitan al menos 270 votos electorales para ganar, las cuentas de todos los medios, que parten de las encuestas a su disposición, ponen a Obama bien avanzado en el camino del triunfo. CNN le otorga 210 votos inamovibles y otros 81 probables, MSNBC le da 227 y 59, y The New York Times 196 y 95.

El conservador The Wall Street Journal da un poco más de aire a McCain, pero no mucho más: según sus múmeros, Obama tiene asegurados 259 votos electorales, por 163 para McCain.

Por otro lado, el posible triunfo de Obama podría verse abrillantado por una participación récord. A lo largo y ancho de todo el país, en los 30 estados que hasta ayer podían votar anticipadamente, hace días que se registraban escenas nunca vistas a la entrada de los locales de votación para depositar su sufragio.

Las largas filas hicieron que el gobernador de Florida prolongase la apertura de los locales. En California, a pesar de que la victoria demócrata es prácticamente segura, la enorme afluencia de votantes desbordó las previsiones del gobierno estatal, que ya advirtió que el recuento podría demorarse.

Según la Universidad George Mason, hasta el domingo habían votado por adelantado más de 24 millones de ciudadanos. Los datos en algunos estados son espectaculares: en Colorado, por ejemplo, los votos anticipados equivalen a más del 68% del total de 2004; en Nevada la cifra alcanza el 67% y en Carolina del Norte supera el 72.

Si las cifras se mantienen, el total de participación podría suponer un revivir de la democracia en EEUU, últimamente alicaída: la última vez que la participación superó el 60% en unas presidenciales fue en 1968. En 1996 incluso estuvo por debajo del 50%.

Doug Chapin, del Centro Pew de Investigaciones, cree que la participación podría superar los 130 millones, casi cinco más que hace cuatro años. El porcentaje dependerá del número final de votantes registrados, pero según Chapin podría estar "por encima del 70%".

Todo ello es el producto de una larga campaña electoral de casi dos años en la que todos los candidatos recaudaron y se gastaron más de 1.500 millones de dólares y que consiguió conectar con muchos votantes.

Una parte importante de la responsabilidad la tiene el saliente presidente George Bush. Con cifras récord de impopularidad (menos del 30% aprueba su gestión), consiguió que incluso McCain tenga como lema de su campaña "el cambio".

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