Once muertos y 300 detenidos por la oleada de protestas en Irán

  • El régimen restringe las redes sociales para contener las manifestaciones ilegales, que se alargan por quinto día seguido

  • Acusa a EEUU, Israel y Arabia Saudí de instigar las revueltas

Protestas no autorizadas en la Universidad de Teherán, la capital del país. Protestas no autorizadas en la Universidad de Teherán, la capital del país.

Protestas no autorizadas en la Universidad de Teherán, la capital del país. / efe

Las protestas contra el coste de la vida en Irán continúaban ayer por quinto día consecutivo, y no paran. Ya se han cobrado la vida de once personas mientras que otras 300 han sido detenidas a pesar de los llamamientos a la calma del presidente iraní, Hasán Rohaní, y de que se restringiera la actividad normal de las redes sociales.

Rohaní afirmó ayer que los enemigos de Irán azuzaron a ciertos grupos para promover incidentes porque no toleran los "éxitos" que el país ha ido obteniendo con el acuerdo nuclear suscrito en julio de 2015 con el G5+1 y sus medidas contra el terrorismo en la región. El presidente iraní reitero el derecho del pueblo a criticar y protestar pero afirmó que "hay que elegir la manera y la vía legal para expresarse".

Trump se ha puesto claramente de parte de los rebeldes en varios mensajes de Twitter

Asimismo el Parlamento iraní acusó a Israel, Estados Unidos y Arabia Saudí de fomentar los disturbios generados en las manifestaciones que se han producido. Desde el sábado, tercer día de las protestas, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha publicado varios mensajes en su cuenta de Twitter en los que ha criticado a las autoridades iraníes. Trump publicó ayer que "el gran pueblo iraní ha sido reprimido durante muchos años. Están hambrientos de comida y libertad. Junto con los derechos humanos, la riqueza de Irán está siendo saqueada. ¡Es hora de un cambio! (sic)", agregó.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, negó la acusación de Rohani también secundada por el legislativo iraní, de que Israel está detrás de los incidentes. En un comunicado de su Oficina, Netanyahu calificó de "falsas" e "hilarantes" las acusaciones de Rohaní y dijo que su respuesta pasa por "no insultar al pueblo iraní", pues "se merece algo mejor que eso".

En un pleno extraordinario, el Parlamento iraní evaluó ayer la situación en el país a raíz de la ola de manifestaciones no autorizadas. En el pleno se reconoció que se ha producido un deterioro de la confianza de la población por el aumento de coste de la vida, la política económica y los casos de corrupción que se han detectado.

Sigue sin funcionar la red social Telegram, la más usada y popular entre los iraníes, donde se llevaban a cabo los llamamientos a participar en las protestas.

El Ministerio del Interior dejó claro que no se ha otorgado ningún permiso para convocar manifestaciones, por lo que hasta ahora cualquiera de ellas es ilegal. La ley iraní de delitos políticos penaliza cualquier manifestación considerada "contraria a la gestión del país y sus instituciones políticas y a las políticas nacionales y exteriores.

Los manifestantes durante sus protestas corearon fuertes lemas, en ocasiones contra el sistema de la República Islámica, el presidente Rohaní y el líder supremo del país, Alí Jameneí.

Asimismo incendiaron los contenedores de basura y rompieron los cristales de algunos bancos. En la ciudad de Arak, situada en la provincia de Markazí, los manifestantes golpearon a once policías y acuchillaron a otro, que se encuentra hospitalizado en grave estado, dijo el gobernador provincial, Alí Aqazade, citado por la agencia de noticias iraní Tasnim.

Rusia advirtió ayer de que la injerencia foránea en los asuntos internos de Irán es "inadmisible" y expresó su esperanza en que la situación en ese país no se desarrolle por la vía de la violencia y el derramamiento de sangre.

Para las autoridades de Rusia, estrecho aliado de Irán, la situación actual es "un asunto interno" iraní y expresaron su esperanza de que no se emprenda una camino de más violencia y derramamiento de sangre.

El jefe del Poder Judicial de Irán, el ayatolá Sadeq Amolí Lariyaní, ordenó a los fiscales de todas las ciudades del país enfrentarse con "determinación y seriedad" a los perturbadores y agitadores de las manifestaciones.

Estas son las manifestaciones antigubernamentales más grandes convocadas en Irán desde 2009, cuando el opositor "movimiento verde" organizó varias jornadas de protesta contra la reelección del entonces presidente, Mahmud Ahmadineyad.

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