Washington arremete contra Caracas en la ONU frente al apoyo de Moscú y Pekín

  • La representante de EEUU acusa al régimen de Maduro de ser una "amenaza" para el mundo

Eeuu acusó el lunes a Venezuela de ser una "amenaza" para el mundo durante una reunión en la ONU, a la que no asistieron Rusia y China en un gesto de respaldo al Gobierno de Nicolás Maduro.

Tras intentar sin éxito en mayo introducir la cuestión en la agenda del Consejo de Seguridad de la ONU, Washington organizó el lunes una reunión informal de este órgano para volver a poner sobre la mesa los supuestos abusos de Maduro y la necesidad de una reacción internacional.

El movimiento fue calificado como un "acto hostil" por Venezuela, que recibió el apoyo de Rusia y China, dos de las potencias permanentes del Consejo de Seguridad, que optaron por boicotear el encuentro.

Frente a la postura de EEUU y sus aliados, Moscú, Pekín y otras capitales consideran que Venezuela no representa un peligro para la paz y la seguridad internacional y, por tanto, queda fuera del mandato del Consejo de Seguridad.

La embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, denunció que Venezuela es cada vez más "un narcoEstado violento" que supone una amenaza para "la región, el hemisferio y el mundo". "La situación que se está desarrollando en Venezuela es mucho más que una tragedia humana. La crisis en Venezuela hoy plantea una amenaza directa a la paz y seguridad internacional", alegó.

Como ejemplo, señaló el impacto que están sufriendo los países vecinos, que han tenido que acoger a muchos venezolanos como consecuencia de "la violencia y pobreza que el régimen corrupto ha impuesto a su gente", insistió.

En la reunión, los miembros del Consejo escucharon varios testimonios sobre la situación en Venezuela, incluido el del coordinador internacional de la ONG Foro Penal, Julio Henríquez, que denunció el incremento dramático de presos políticos y el uso de la fuerza contra manifestantes.

El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad al Hussein, calificó de "grave" la situación y recordó que su oficina ha documentado abusos serios por parte de las autoridades durante las protestas ocurridas de abril a junio de este año.

El más duro fue el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, quien pidió medidas contra el Ejecutivo venezolano y se refirió a él como una "dictadura" y como un "esquema criminal con vínculos con el narcotráfico".

Mientras, a apenas unos metros de allí, el embajador venezolano ante la ONU, Rafael Ramírez, acusó a EEUU de tratar de imponer su "agenda política" en el Consejo de Seguridad y llevar a cabo una acción "injerencista" contra su país.

"EEUU trata el Consejo para elevar temas bilaterales con nuestro país en instancias multilaterales", insistió Ramírez, que compareció arropado por los embajadores de Rusia, China y Bolivia.

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